(05 de mayo, 2016. Revolución TRESPUNTOCERO).- Como lo adelantó hace algunos días Revolución TRESPUNTOCERO, ayer durante la sesión ordinaria de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, el grupo parlamentario de Morena, solicitó formalmente el retiro de la concesión a la empresa Mexichem del complejo petroquímico “Pajaritos”, en Coatzacoalcos, Veracruz, luego de la explosión registrada hace dos semanas que destruyó por completo la Planta de Clorados 3 y dejó como saldo, oficialmente, 32 personas fallecidas y decenas de heridos.
El vicecoordinador parlamentario de Morena, Virgilio Caballero Pedraza, calificó la asociación entre la empresa privada y Petróleos Mexicanos (Pemex) como un fracaso económico, laboral, industrial, comercial que, por si fuera poco, costó la vida y sacrificio de los mexicanos, a pesar de que no se han cumplido los beneficios que se le prometieron.
El también fundador del Canal del Congreso reclamó que se haya descuidado el mantenimiento del complejo, que se laborara sin apego a los lineamientos y a la normatividad establecida en el sistema institucional de Pemex y que en todo momento se privilegiara el factor económico y de ahorro, frente al humano y de seguridad industrial.
“Solicitamos a Pemex que retire la concesión -alianza estratégica en Petroquímica Mexicana de Vinilo y recupere al 100% las instalaciones del Complejo Petroquímico Pajaritos, para planificar adecuadamente la reactivación de la cadena de vinilo, por parte de la subsidiaria de transformación industrial”, dijo el legislador en tribuna de la Comisión Permanente, efectuada en instalaciones del Senado de la República.
Los diputados federales de Morena también solicitan que las autoridades de Pemex respeten los protocolos de conversión establecidos y que se recaude el pago a Mexichem -como accionista mayoritaria- de los daños y perjuicios de los bienes y activos nacionales.
Caballero Pedraza agregó que Pemex –en su carácter de empresa socialmente responsable- deberá ofrecer a los familiares de los 32 trabajadores fallecidos hasta el momento, una plaza de trabajo permanente “con el propósito de garantizar el sustento alimenticio y el bienestar social de quienes quedaron en el desamparo y dependían de estos trabajadores”.
El legislador denunció que luego de la explosión, Mexichem abandonó las instalaciones de la planta Pajaritos; es decir “dañó la planta y quebró, pero no ha asumido responsabilidades” mientras que Pemex ha echado mano de los pocos técnicos que tiene para tratar de organizar la reparación de la planta que, según las primeras estimaciones, tardará al menos dos años.
En entrevista con Revolución TRESPUNTOCERO, Virgilio Caballero subrayó la necesidad de que Pemex recupere los que le entregó a Mexichem, luego de que la empresa abandonada la planta bajo su responsabilidad y por ende, la responsabilidad que le corresponde luego de la tragedia y calificó de ilegal la manera en que se le trasladó la propiedad mayoritaria de Pajaritos a la compañía privada.
“Las responsabilidades están a la vista y una consecuencia de lo que pase con los recursos petroleros es que no se vuelvan a dar concesiones como esta así, sin necesidad de más trámites, pero claro, está de por medio la reforma energética. Esto es, nada menos, lo que se está tratando de defender y no tiene defensa”, explicó el diputado federal.
Los antecedentes…
El 30 de julio de 2013, en el Diario Oficial de la Federación, se publicó el acuerdo por el que se desincorporó del régimen de dominio de la federación, el inmueble e instalaciones industriales del Complejo Petroquímico Pajaritos -con una superficie de 476 mil metros cuadrados, localizado en el municipio de Coatzacoalcos, Veracruz- a efecto de que Pemex Petroquímica (organismo público descentralizado) llevara a cabo su enajenación a “título oneroso”.
La cadena productiva consistía en mezclar etileno y cloro para generar cloruro de vinilo, material utilizado como materia prima en la producción de plásticos de alta resistencia, conocidos como PVC, aunque este tipo de producción ya la venía desarrollando Pemex –como único productor- en el mismo complejo desde hacía cuatro décadas de forma exitosa; además, con alta rentabilidad, lo que llamó la atención de Mexichem.
En 2010, la empresa privada intentó que se le otorgara la planta en comodato a través de un Memorándum de Entendimiento, procedimiento que no tuvo éxito por violaciones a la propiedad pública federal; sin embargo, el director de Pemex Petroquímica, Rafael Beberido Lomelín -quien tenía varias denuncias en la Procuraduría General de la República (PGR) por corrupción, tráfico de influencias y daño al patrimonio nacional, como consta en expedientes de 2009- promovió la alianza bajo el argumento de que los productores mundiales de cloruro de vinilo se encontraban integrados en una cadena productiva, por lo que era necesario unirse a esta.
Fue así como el Consejo de Administración de Pemex decidió firmar un contrato para la concesión e integración de las dos empresas, en una asociación público-privada en la que Pemex aportó, de entrada, 62% de activos fijos y Mexichem únicamente el 32%; sin embargo, para que la empresa privada obtuviera la mayoría accionaria inyectó, mediante aportación económica, 156 millones de dólares, lo que permitió que se quedara como accionaria de 58% y Pemex con 41.
En el punto de acuerdo presentado por el vicecoordinador de Morena, se argumenta que el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales valuó las instalaciones del Complejo Pajaritos en 254 millones de dólares, lo que consideran una cantidad muy inferior al costo real de las plantas de proceso, talleres, patios de trabajo, laboratorios, servicios auxiliares y áreas de mantenimiento con que cuenta dicho complejo.
Tan sólo para la rehabilitación de la Planta de Clorados 3, en el 2003, se inyectaron más de 500 millones de dólares, cuando se pretendió elevar la producción de esa planta, de 250 mil toneladas anuales de producto terminado, a 405 mil toneladas anuales; además de que la relación comercial entre las dos empresas era de cliente-proveedor.
“Una de las promesas de esta concesión-alianza estratégica fue que para el 2016, las adecuaciones y modernizaciones estarían terminadas en su totalidad, obteniendo ventas por 167 mil millones de dólares al año. Ello resultó un fracaso, de acuerdo con los propios datos que arroja el resultado de los estados financieros”, señaló Caballero.

