Por: Valentina Pérez Botero
Twitter: @vpbotero3_0
A una cuesta empinada se le llama falda y parece que la prenda de vestir, tradicionalmente asociada a la mujer, habla de las características de las demandas constantes de igualdad laboral, educativa y de derechos que han recorrido las mujeres y que siguen escalando para conseguir la equidad de género.
Con el fin de apoyar las demandas femeninas, de revestirse de empatía, el contingente de PIIAF A.C. del Distrito Federal, convocó a los hombres solidarios: ellos se vistieron con faldas para acompañar el caminar de las mujeres en su búsqueda de derechos durante su día Internacional.

De acuerdo a Francisco Zárate, coordinador del contingente del PIIAF, la idea no sólo hermana la lucha de la comunidad LGBTI y de las mujeres, también encuentra eco en las marchas de la India contra la violencia de género y además pone sobre la mesa el estigma de la feminización del hombre homosexual.
La marcha a la que se unieron feministas, homosexuales, madres, hermanas y amigos de las víctimas del feminicidio marcharon del Ángel de la Independencia a la representación del gobierno de Chihuahua en la capital mexicana, para demandar justicia al Estado.

La impunidad en torno a la resolución de casos, la negligencia para perseguir y procesar a los culpables fueron las demandas constantes.
¡Vivas se las llevaron y vivas las queremos!


