(15 de mayo, 2016. RevoluciónTRESPUNTOCERO).- Considerado el segundo paseo más importante de la Ciudad, la avenida Bucareli guarda prodigios arquitectónicos e históricos que vale la pena conocer.
A finales del siglo XVIII, el entonces virrey Antonio María de Bucareli y Ursúa ordenó la creación de esta avenida acorde a un plan de modernización de la ciudad, ello con la intención de “comunicar a la Alameda con la garita de Belén y que entroncara con la calzada de Chapultepec”.
En La vida en México, Madame Calderón de la Barca, describe el paseo como “una larga y ancha avenida orlada con los árboles que él mismo plantó, y en donde se halla una fuente grande de piedra, cuyas centelleantes aguas se asemejan frescas y deliciosas, y que remata una dorada estatua de la Victoria. Aquí, cada tarde, pero de preferencia los domingos y días de fiesta, éstos últimos no tienen fin, se pueden ver dos largas filas de carruajes llenos de señoras, multitud de caballeros montando a caballo entre el espacio que dejan los coches, soldados, de trecho en trecho, que cuidan el orden y una muchedumbre de gente del pueblo y de léperos, mezclados con algunos caballeros que se pasean a pie… Este Paseo goza de una hermosa vista de las montañas…
Como la mayoría de las calles de la Ciudad de México, Bucareli guarda una prodigiosa historia; desde ser testigo de la entrada del Ejército Trigarante en 1821; los tiroteos Decena Trágica; hasta los paseos de personajes como Octavio Paz, Fidel Castro y Ernesto Che Guevara y Ramón López Velarde.
En la entrada, esquina con Reforma se encontraba la estatua ecuestre de Carlos IV en 1979 fue trasladada ea Manuel Tolsá. Más adelante el edificio sede del periódico El Universal y enfrente, el de Excélsior.
Como el resto de la ciudad, Bucareli ha pasado por distintas transformaciones. Incluso, originalmente fue llamada “Paseo Nuevo” , pero el uso logró que adquiriera el nombre de su planeador. Además, al comienzo tuvo 3 glorietas, ahora sólo permanece una.
Foto: El Universal
En cuanto edificios emblemáticos se encuentra también el Edificio Gaona -inmueble considerado patrimonio cultural e histórico por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) y el Instituto Nacional de Artes e Historia (INAH) – el Edificio Vizcaya, el Reloj Chino, el cual fue donado por el emperador chino Puyi, de la dinastía Qing, como símbolo de la amistad entre los gobiernos chino y mexicano para conmemorar el primer centenario de la Independencia. El edificio la Mascota, por ejemplo, es considerado el primer condominio de la Ciudad de México,
Aunque con la creación del Paseo de la Reforma en 1867, Bucareli quedó opacado. Sin embargo, en nuestros días puede recorrerse y redescubrir sus tesoros escondidos.





