(02 de junio, 2016).- Tras los nuevos enfrentamientos en el penal de Topo Chico, el secretario general de Gobierno del estado, Manuel González Flores, dijo en conferencia de prensa que el disturbio no fue una riña sino un asesinato, derivado de que el líder del cártel de Los Zetas dejó de entregar dinero a sus superiores y éstos ordenaron su muerte.
Según González Flores “el negocio de las extorsiones, amenazas y de la venta de todo tipo al interior del penal terminó, y al concluir no hubo recursos que anteriormente se repartían afuera”, dijo. Y agregó que “al suceder esto hubo presión de afuera hacia adentro para eliminar al supuesto líder que no cumplía con las extorsiones, con las presiones y amenazas en el interior del penal y consecuentemente no entregaba el dinero que tenía que dar a la delincuencia”.
El general Cuauhtémoc Antúnez Pérez, secretario de Seguridad Pública del estado, aseguró que el mencionado custodio se dirigía a su dormitorio después de las 22:00 cuando fue atacado por un grupo de entre seis y siete reos. El líder, reconocido como Javier Orlando Galindo Puentes, alias El Maruchan.
Los nombres de los presos que perdieron la vida son Edelmiro Guadalupe Gaspar Rubio, Jesús Ledezma Ramírez y Javier Orlando Galindo Puentes, este último aliado de uno de los principales ejecutores del enfrentamiento el pasado 11 de febrero.

