(04 de junio, 2016. Revolución TRESPUNTOCERO).- “¡Yo fui violada en ese escenario!, ¿Por quién? ¡Por Felipe Oliva! ¡Felipe Oliva Violador!”, y así fue como inició el acto de protesta y denuncia pública el pasado 29 de mayo en el teatro Coyoacán “Enrique Lizalde” contra el ex profesor, actor y director Felipe Oliva Alvarado, por parte de 9 víctimas que decidieron romper el silencio, acompañadas de colectivos feministas y personas de la sociedad civil.
“Decidimos romper el silencio y romperlo ya, su espacio de trabajo es el lugar en donde él no se ha detenido a respetar, ese lugar exactamente como se menciona en las notas (…) es un lugar totalmente apreciado y sí sagrado, y que él es quien lo ha corrompido. Entonces levantar la voz frente al público, que está muchas veces ignorante de la situación, (…) dentro de ese mismo espacio, donde revelas la mentira y dices la verdad, es el área importante que logramos quebrar, logramos romper el silencio frente a esa gente que sin deberla ni temerla estaba recibiendo el teatro como una mentira, como una hipocresía, como una forma de herir, de lastimar, para simplemente beneficiar a unos cuantos”, declaró para Revolución TRESPUNTOCERO una de las mujeres violentadas por Felipe Oliva Alvarado.
El “Skrache” a la obra gratuita “El Médico a Palos” fue planeada, tanto por las víctimas de violencia sexual de Oliva Alvarado como de los colectivos feministas que han dado acompañamiento a los casos, y fue así que planearon el acto de protesta y realizaron un guion para poder hacer una irrupción a la “mala” adaptación de la obra de Molière, dirigida por Felipe Oliva, en una fecha estratégica porque se le entregaría una placa por la 70ª presentación.
Además la obra se caracteriza por ser sexista y reproductora de violencias machistas, donde el protagonista, que es Oliva, en un momento, como lo narra La que Arde, acuesta a la actriz sobre sus piernas, boca abajo y le propina una tunda mientras le dice:
“-Es mi mujer y hago con ella lo que me place, ¿correcto?
-Sí, sí es correcto, responde la mujer.
-Si quiero golpear, golpeo, ¿correcto?
-Sí, sí es correcto.
-Si quiero dar de palos, los doy, ¿correcto?”
“Felipe Oliva es un abusador, que años atrás acosaba y violaba chicas, él ahora quiere revestir lo que hizo, si él no es capaz de reconocer que trasgredió sus vidas y cuerpos, es porque para él estas prácticas fueron normales y encubiertas por quienes estaban a su alrededor”, denunció para Revolución TRESPUNTOCERO el colectivo Red No Están Solas (RedNes), quien se ha encargado, entre otras organizaciones, de dar acompañamiento a los casos.
Y agregó, “ las mujeres solidarias que nos unimos a la denuncia, al grito, a la digna rabia, pertenecemos a muchas colectivas, en su mayoría feministas. No somos grupos delincuenciales, pues nuestra lucha ha sido a través de muchos años. Nuestro propósito y objetivo era evidenciar lo que cometió por tantos años Felipe Oliva sin una mínima sanción, denunciarlo ante su público por acosador sexual y violador”.
Los colectivos feministas y las víctimas protestaron cubiertas de la cara, principalmente para proteger a las denunciantes, además que no importa si tienen la cara, pies, o el pecho tapado, lo primordial es la denuncia “No queremos ser violadas”, detalló para Revolución TRESPUNTOCERO una integrante de Las Aparecidas, otro colectivo que también ha apoyado a las víctimas de acoso y violencia sexual de Oliva.
Los colectivos feministas denunciaron que como respuesta a la irrupción de la obra y la clausura simbólica del escenario que se hizo con una cinta roja que tenía escrito “Peligro” acompañado por el sonido de los tambores y los gritos de denuncia “¡Qué salga el violador! ¡Qué te dije que no, ¡Pendejo no! ¡Mi cuerpo es mío!”, fueron ellas quienes recibieron las agresiones, violencia ejercida que se puede ver en los videos que circulan en redes sociales; asimismo al salir del recinto y finalizar la protesta, cuatro patrullas las empezaron a seguir hasta que caminaron hacia Río Churubusco y perdieron a los policías, declararon.
Por su parte Felipe Oliva respondió ante las acusaciones que era un “descrédito” a su persona y que las manifestantes habían agredido al público y personal, se leen en notas como de Grupo Fórmula que llevaban “armas exclusivas del Ejército”, entre otras falacias, que para los colectivos como RedNes es un intento de “desviar la atención (…) ¡No nos callaran, es un violador y siempre lo será…!”.
“Es penoso ver cómo se puede desvirtuar un movimiento en el que tantas mujeres hemos decidido hablar, alzar la voz y gritar con el coraje y la fuerza #FueraVioladoresDelTeatro. Duele ver la manera en la que condenaron a quienes irrumpimos en el teatro por “violentas” cuando el violento desde hace más de 15 años ha sido Felipe Oliva. Sentimos una terrible impotencia saber que tantos, que en su momento se dijeron ‘amigos’, hoy hablan en redes del tema sin ningún fundamento o, peor aún, cuestionan ‘¿por qué no denunciamos antes?’ Acaso sufrir abuso psicológico y sexual es algo que una pueda aceptar y gritar a los cuatro vientos cuando es terrible el momento en el que te das cuenta que permitiste ceder tus voluntades a quien te lavó el cerebro y te hizo creer en que esa era la manera de estar en escena”, denunció para Revolución TRESPUNTOCERO otra de las 9 denunciantes.
Tanto las víctimas que ya han presentado denuncia ante el Ministerio Público por diferentes tipos de violencia sexual, ya sea desde el acoso hasta la violación, como los colectivos feministas y la sociedad civil exigen sanción contra Felipe Oliva Alvarado y ante el municipio de Tlalnepantla de Baz su salida como dirigente de la organización Nosotros Hacemos Teatro A.C..
Si cada violación sexual puede ser castigada hasta por 15 años en prisión, buscamos que se sancioné al agresor Oliva Alvarado así, y que las autoridades no quieran englobar todos los casos en uno, sino que se tome el castigo por mujer y así permanezca muchos años en la cárcel, detalló para el medio la integrante de Las Aparecidas.
“Hoy ya no existe ese miedo y por consecuencia rompimos con el silencio (…) Hoy hacemos un llamado a aquellos que siempre lo han sabido y que no ‘estaban seguros’ si era cierto o no. Hoy se cae la máscara de quien por tantos años y de manera perversa ha ‘jugado a hacer teatro’ para satisfacer sus voluntades. Hoy no tenemos miedo, estamos juntas y no estamos solas”, sentenciaron las 9 denunciantes.
Antecedentes
De unos meses atrás para acá, empezó a fortalecerse la resistencia y denuncia contra las violencias machistas, se comenzó a romper el silencio en redes sociales como Facebook y Twitter con el hashtag #MiPrimerAcoso, donde miles de mujeres empezaron a demandar a sus acosadores, entre ellas chicas del ámbito de la actuación y específicamente contra el director de teatro Felipe Oliva Alvarado.
En algunos casos coincidió que se conocían y otras no, pero lo importantes es que “se atrevieron a romper el silencio habían sufrido los abusos años antes, pues sabemos que éstos ocurrieron cuando ellas apenas cumplían los 18 años. Ilusionadas por iniciarse en la actuación y también manipuladas por este hombre, les hacía creer que no era acoso, que era seducción”, recalcó RedNes para Revolución TRESPUNTOCERO.
Para las denunciantes saber que a otras mujeres les había ocurrido lo mismo, ayudó a que supieran que la violencia de Oliva Alvarado era sistemática y debían poner un alto, ya que siempre hay nuevas generaciones de mujeres que pueden ser víctimas de este agresor, por lo que empezaron a escribirse por redes sociales, se reunieron y empezaron a vislumbrarse casos no sólo de acoso sexual sino de violaciones sexuales que cometió Oliva, “ haciendo abuso de poder como director de teatro y de su posición como profesor universitario en su tiempo, pues ya no es maestro”.
Entonces el saberse acompañadas les dio fuerza para denunciar y buscar asesoría con otras personas y colectivos, con quienes se reunieron y empezaron a analizar los casos que “habían sucedido uno, dos, tres, seis y hasta 15 años antes” pero “no por ello lo habían olvidado ni había dejado de doler, al pasar de los años y alejamiento de Oliva Alvarado, pudieron nombrar la violencia perpetrada por este hombre”, explicó RedNes.
“También, tuvieron en cuenta la restricción de la ley, la cual señala que los delitos prescriben un año después de lo sucedido, aunado a lo que representa en nuestro país el denunciar ante las autoridades de justicia, las violencias machistas, el 95% de las denuncias por delitos sexuales no se castiga al agresor. Aun con ello, iniciaron procesos legales”, agregó.





