El cinco de marzo pasado, Freedom House y la ONG cristiana ChinaAid –dedicada a promover la libertad religiosa, a la que considera como la “primera libertad”– realizaron un evento en el Capitolio estadounidense para discutir “las violaciones a los derechos humanos que están en curso en China y cómo Estados Unidos y la Unión Europea pueden apoyar a los activistas chinos y exigir al régimen que rinda cuentas”. En el evento estuvieron presentes el presidente de Freedom House, David Kramer; el vicepresidente del Parlamento Europeo, Edward McMillan Scott; y los congresistas estadounidenses Chris Smith y Joe Pitts. Geng He, esposa del abogado Gao Zhisheng, pidió la liberación de su marido y expresó su esperanza de que los líderes estadounidenses no guarden silencio sobre la coyuntura crítica para los derechos humanos que atraviesa China.
Según el activista chino de derechos humanos Chen Guangcheng, el régimen se da cuenta de que está perdiendo su poder, pero no lo cederá sin la presión continua del pueblo chino y de la gente en otros países “interesada en la justicia”. Chen Guangcheng es un activista ciego que en 2012 escapó de su prisión domiciliaria y se refugió en la embajada de Estados Unidos en Pekín, denunciando planes del gobierno chino para asesinarlo. Abandonó la embajada estadounidense cuando el gobierno chino dio garantías de protección para él y su familia.
Fuente: http://www.freedomhouse.org


