(28 de julio, 2016. Revolución TRESPUNTOCERO).- Eran aproximadamente las 10 de la noche, cuando hubo un corte inesperado de luz en casa de una persona del sexo femenino, de quien se omite el nombre por razones de seguridad. Ella estaba acompañada por sus dos hijos y un amigo de la familia, y derivado del hecho decidieron salir al patio de su casa, en una colonia de Tijuana, Baja California.
En ese momento se dieron cuenta que por medio de una escalera ingresaban a su hogar seis personas, percatándose que se trataba de un asalto, identificándolos como elementos de la policía, quienes vestían uniforme táctico y con el rostro cubierto.
De las seis personas, cinco eran hombres y una mujer. Estando ya dentro de la casa, los elementos la tomaron como rehén, la esposaron y la llevaron hacia una de las recámaras, según información obtenida por Revolución TRESPUNTOCERO, en el lugar comenzaron a golpearla y a practicar tortura psicológica, amenazándola y exigiéndole que les dijera en qué parte de la casa guardaba el dinero.
A decir por el testimonio de la víctima, uno de los elementos se descubrió el rostro y se posicionó encima del abdomen de la mujer, para después colocarle una bolsa en el rostro, y fue ahí donde perdió el conocimiento.
Cuando volvió en sí, nuevamente le fue colocada la bolsa en la cara, mientras le gritaba que le dijera dónde estaba el dinero, sin embargo ella no respondió nada, ya que nuevamente se desmayó. En total, asegura´, fueron tres veces las que perdió el conocimiento.
Denunció a las autoridades, con el número de averiguación previa 464/2016, que durante su retención, fue abusada sexualmente por tres de los elementos, en tanto la hostigaban diciéndole que de no darles el dinero y lo que tuviera de valor, “le harían lo mismo a su hija”.
El motín del hurto fue de 6 mil dólares y joyas con alto valor, según dio a conocer a la hora de denunciar los hechos. Agregando que se enteró que fueron los mismos elementos de la policía quienes cortaron el suministro de la luz, para proceder a entrar al domicilio y robar.
Este hecho pudo ser denunciado de inmediato, sin embargo, las investigaciones se extendieron hasta este julio. Cabe señalar que la víctima logró identificar a sus agresores, después de ver un video, el cual era viral en redes, donde aparecen escenas de una persona que es secuestrada dentro de un centro comercial, y los elementos intentaban detener al agresor.
Así se ratificó la denuncia, pero sin que las investigaciones avanzaran. En tanto, el 12 de julio pasado, un familiar de la víctima fue ‘visitada’ en su casa por un comando, que ofreció una cantidad monetaria a cambio de conocer dónde se encontraba la víctima de los hechos de abril pasado.
Ante la negativa, los elementos procedieron a torturar físicamente a una de las personas que se encontraba dentro del domicilio, pensando que así podrían obtener información sobre el paradero de la víctima, lo cual también fue declarado por ella, en tanto señaló, que de ser capaces de hacer este tipo de actos, pueden llegar a más, por eso teme por su vida y la de sus familiares.
Ya que, después de la llegada del comando, tienen constatado que dichos elementos tienen el respaldo de altos mandos, porque además de esto, durante los tres meses que han pasado de la denuncia, incluso estando ya identificados los elementos agresores, a la víctima no se le ha dado a conocer los nombres de ellos, quienes forman parte de la policía estatal de Tijuana.
“Un delito más de la policía estatal que no es más que delincuencia organizada con uniforme. En Tijuana se le teme más a los uniformados que a los delincuentes declarados, porque ellos usan su puesto para mantenerse seguros mientras asaltan, violan y asesinan, protegidos por altos mandos que a su vez obtienen algún tipo de ganancia.
Es decir, existe una mafia dentro de las policías, en donde hay contubernio para cometer atracos u otro tipo de delito y salir impunes, sin dejar de tomar en cuenta que cuando llegas a interponer una denuncia, si hablas de un elemento de seguridad pública, militar o marino, es casi imposible que tu caso avance, porque son intocables”, asegura Revolución TRESPUNTOCERO la abogada penalista Rocío Alfaro.

A su vez, señala que los actos delictivos en contra de la sociedad civil por parte de las fuerzas policiacas de Tijuana “son un hecho cotidiano, el día que no violan, golpean, secuestran o torturan a la sociedad civil, los casos están documentados, tenemos a un amplio grupo delictivo haciendo como que ‘cuidan’, para amedrentar y saquear a la población”.
En el caso de la víctima abusada sexualmente, fue hasta el 20 de julio que fueron suspendidos, pero tan sólo “en forma preventiva”, según dio a conocer la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) de Baja California.
“La víctima los identificó, en este momento los elementos deberían estar ya en un juicio, sino es que ya condenados, porque también la drogaron y grabaron sin ropa, y con esto la amenazaron de hacer el público el video de no darles el dinero que pedían. Sin embargo, la justicia es ciega para los elementos al servicio del Estado represor, porque lo que es para los civiles, sin hacer nada los desaparecen, ejecutan o torturan, les imputan cargos de secuestro y homicidios o narcotráfico, principalmente en esta zona del país, la capital de los falsos positivos”, asevera la abogada.
Por el momento, la SSPE ha dado a conocer que el 13 de julio la Dirección de Asuntos Internos abrió la investigación administrativa A/168/2016, la cual tuvo como objetivo proceder con la separación preventiva de los seis agentes estatales, esto para “esclarecer un posible caso de abuso de autoridad y otras faltas a su cargo”, además se dio a conocer que “ningún acto que transgreda la legalidad se permitirá bajo ninguna circunstancia”.
Según un estudio del diario local Zeta, en febrero de 2016, por medio de varias denuncias de narcotraficantes arrestados y autoridades locales, dieron a conocer que la corrupción policial es generalizada en Tijuana, sumando a esta la violencia e inseguridad que no parece ceder, incluyendo los cometidos por las policías


