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Tren Interurbano no es para beneficio social, únicamente lo utilizarán personas con poder adquisitivo medio alto: vecinos

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(30 de julio, 2016. Revolución TRESPUNTOCERO).- La visión (idílica) del gobierno federal y la iniciativa privada sobre el Tren Interurbano México-Toluca es la siguiente: 70 mil trabajadores que diariamente se transportan a Santa Fe podrán acortar el recorrido de 45 minutos a sólo 8 minutos. El proyecto conectará el Metro Observatorio con el Centro Comercial Santa Fe, en menos de 10 minutos y de acuerdo con información de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) el recorrido total, de Observatorio, a Toluca, será de 39 minutos.

Para los vecinos opositores al proyecto la óptica es menos placentera pues consideran variables que el gobierno federal y el local han tratado de ocultar. Después de diez meses de lucha, en los cuales los habitantes de la zona han solicitado insistentemente a las autoridades locales y federales involucradas en el megaproyecto que informen sobre las obras del proyecto ejecutivo y las obras complementarias siguen en la oscuridad pues no han recibido ningún tipo de comunicación oficial.

En conferencia de prensa Juan Barrera vocero de los vecinos inconformes con el megaproyecto explicó que después de la movilización del 5 de octubre del 2015, el jefe de gobierno Miguel Ángel Mancera declaró  que la movilización fue propiciada por rumores y que no existía afectación alguna, dichas declaraciones fueron secundadas por el titular de la SCT, Gerardo Ruiz Esparza, al afirmar que únicamente tres predios serían los afectados.

“Ante la negativa de las tres instancias gubernamentales a presentar públicamente los riesgos y la magnitud real de las afectaciones  no sólo nos hemos visto en la necesidad de movilizarnos, sino que a la par hemos realizado una labor de investigación para  el análisis de las problemáticas urbanas, ambientales, sociales que implican a un megaproyecto de esta magnitud como es el caso del Tren Interurbano y demás obras que de él deriven.

“Además de contar con el acompañamiento y asesoramiento que nos han brindado especialistas no nos hemos quedado con los brazos cruzados esperando lo que el gobierno nunca nos dará que es la verdad, de ellos solo podemos esperar mentiras”, expresó Juan Barrera, integrante también del grupo Vecino Unidos Zona Poniente.

Por su parte Karina Bolaños, del Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero, representante legal de los colonos, comentó a Revolución TRESPUNTOCERO que producto de una labor de investigación obtuvieron información sobre la construcción del Tren Interurbano que los inversionistas y el gobierno federal ha tratado de ocultar.

“Es una obra insegura ya que se está realizando sin un proyecto ejecutivo, pues en las mesas de trabajo que en noviembre del 2015 sostuvimos con Patricia Mercado, Secretaria de Gobierno capitalina aseveró que se trataba únicamente de un ‘proyecto conceptual’ cuando la obra ya se estaba realizando en el Estado de México.

“En todo momento el gobierno ha hecho énfasis en que es una obra para beneficio social, que es una obra ecológica y que reducirá los niveles de dióxido de carbono, que reducirá los tiempos de traslados y que es para mejorar la movilidad de la zona poniente, pero no es así.

El Tren Interurbano no es para beneficio social. Es una mega obra más que actuará bajo un esquema mixto de financiamiento: se pretende desarrollar con presupuesto público y privado, pero una vez concluida será concesionado a una empresa privada, dijo la activista.

Para los activistas es contradictorio que las autoridades pretendan “venderles” los beneficios del proyecto de esa manera pues debido a la construcción en la zona se ha presentado tala indiscriminada de árboles adultos.

“Destinaron un espacio que anteriormente era un parque para instalar una planta de concreto para la construcción del Tren Interurbano y obras complementarias. En plena contingencia ambiental devastaron zonas de valor ambiental y protegidas: Barranca de Pachuquilla, Barranca Río Tacubaya, Parque Miguel Hidalgo y Costilla, por mencionar sólo algunas de ellas”, denunciaron los vecinos.

Uso elitista

Para los integrantes del grupo Vecino Unidos Zona Poniente el Tren Interurbano no es un transporte incluyente porque el costo se eleva el doble de lo que actualmente gastan en pasajes los vecinos de la zona, además los supuestos beneficios sociales por que únicamente lo utilizarán personas con poder adquisitivo medio alto.

“El problema de movilidad no estará resuelto porque si bien las autoridades han anunciado la existencia de un plan maestro para el CETRAM Observatorio, tampoco han demostrado la existencia de un plan de desarrollo urbano para esa zona tan conflictiva, de por sí caótico con todos estos megaproyectos será mucho peor.

“El caso de Santa Fe es similar, pues a mayor transporte, mayor afluencia de personas así como ampliación de vialidades (obras complementarias) que conllevarán al despojo y desplazamiento de quienes habitan en las colonias populares.

“Hoy denunciamos que dicha obra se está llevando a cabo sin la planeación adecuada. A demás se está poniendo en riesgo hídrico a la ciudad tanto en el abastecimiento de agua potable como en el manejo de las aguas residuales. Por una parte al omitir que el trazo atraviesa varios manantiales y ojos de agua desde Acopilco en Cuajimalpa, y los dos manantiales ubicados en la zona de Santa Fe y Belén de las flores en Río Tacubaya dentro de Álvaro Obregón.

“Tanto las autoridades federales como capitalinas pasan por alto la importancia de estos asentamientos hídricos los cuales no solo abastecen de líquido potable a las colonias de la zona poniente sino a una gran parte de la ciudad”, comentó Juan Barrera a Revolución TRESPUNTOCERO.

Finalmente los activistas denunciaron que dicha obra, en los últimos meses, han provocado accidentes graves, “el 7 de julio hubo un deslave en la zona de la caseta de cobro México-Toluca, donde resultó un trabajador fallecido y dos lesionados, además de que el día 16 de este mes ocurrieron otros dos accidentes en el Estado de México.

“Con ello tememos que sobre nuestras colonias ocurra un siniestro de mayor magnitud, aun cuando la empresa y el gobierno han declarado que los accidentes son comunes en este tipo de obras. La realidad demuestra que no hay medida alguna de seguridad en ellas ni protocolos de actuación frente alguna contingencia o siniestro, lo cual representa un riesgo latente para los trabajadores, para la población de nuestras colonias y para los futuros usuarios, pues se pretende realizar en una zona de minas y áreas de relleno donde son frecuentes los hundimientos y deslaves como los ocurridos en Santa Fe a finales del año pasado”, concluyó Juan Barrera.

 

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