Cuatro homicidios se registraron en la Ciudad de México, derivados de asaltos violentos en el trasporte público, esto aún cuando las autoridades aseguran que ha disminuido la incidencia de estos delitos, sin embargo, la percepción de las personas es otra, pues consideran que viajar en los camiones y microbuses que circulan en la capital se vuelto un peligro en las últimas fechas.
Según datos de la Secretaría de Seguridad Pública en la Ciudad de México, desde el 1 de enero a la fecha se han registrado 13.8 denuncias semanales sobre asaltos en transporte público.
José Antonio Sánchez, presidente de la Federación de transportistas independientes de México, dijo a un medio de comunicación nacional que la seguridad se ha relajado en los últimos meses en toda la ciudad de México, por lo que han tenido que solicitar el apoyo de las autoridades, pues en las delegaciones Tlahúac, Milpa Alta, Álvaro Obregón, Miguel Hidalgo, Iztapalapa y Azcapotzalco se registran de tres a cinco asaltos a transporte público todos los días.
En tanto, el Consejo ciudadano de la capital del país informó que los celulares son el artículo que más se roba en transporte público; la mayoría de las veces suben en pareja a asaltar, utilizando los insultos, las vejaciones e incluso los golpes como su principal arma. También se usan armas de fuego reales, y se emplean réplicas que sólo son utilizadas para intimidar.
El presidente del Consejo Ciudadano de la Ciudad de México, Luis Wertman, señaló que las denuncias por robo a transporte público han disminuido, pero no pudo asegurar que esta tendencia sea la misma una vez que los ladrones salen de la ciudad de México simulando ser pasajeros, y en cuanto cruza al Estado de México asaltan.
Por lo que pidió que se refuerce la coordinación entre los cuerpos de policía de la ciudad y del Estado de México en los límites de ambas entidades. “Los delincuentes son miserables, son cobardes, pero no son tontos, conocen bien el territorio en el que pueden operar se encuentra antes de llegar a la ciudad” dijo Wertman.
En un sondeo realizado por el mismo diario a conductores y usuarios, señalaron que el índice delictivo que representan las autoridades no muestra la realidad de la situación, pues los asaltos son constantes y la mayoría de las víctimas prefiere no denuncia por temor a represalias o debido a la dificultad en los trámites.


