Dos hombres encarcelados en Houston y acusados de utilizar software pirateado para robar más de 100 vehículos habrían aprovechado una vulnerabilidad electrónica con el fin de convertir el simple atraco de autos en un crimen de alta tecnología.
Michael Arce, de 24 años, y Jesse Zelaya, de 22, se enfocaban en vehículos nuevos Jeep y Dodge por los que suelen pagar mucho dinero en el mercado negro en México, informaron las autoridades.
Al parecer los hombres utilizaban una computadora portátil para reprogramar el sistema de seguridad electrónico del vehículo a robar con el fin de que pudieran usar la llave que ellos tenían.
“A medida que hay más y más computadoras instaladas en los vehículos, si alguien tiene ese conocimiento y esa habilidad, puede convertirse en delincuente y dilucidar una forma de manipular el sistema”, dijo Jim Woods, un policía de Houston.
Los vehículos robados contenían un software común que es utilizado por técnicos y distribuidores de autos, agregó.
“Si alguien se ha convertido en delincuente y ha pirateado ese software y lo usa para otros fines ilegales, eso es algo que no podemos controlar”, afirmó Woods.
Berj Alexanian, vocero de Fiat Chrysler —la automotriz ubicada en Auburn Hills, Michigan, que fabrica los Jeeps y los Dodge—, dijo que la compañía y la policía investigan cómo los ladrones obtuvieron acceso a la base de datos computarizada de códigos utilizados por distribuidores Fiat Chrysler, cerrajeros y talleres de reparación de autos independientes para reemplazar los llaveros que se pierden.
Agregó que la base de datos de códigos es nacional e incluye vehículos en zonas en las afueras de Houston, aunque no tenía conocimiento de robos similares en otros lugares.


