(19 de agosto, 2016. Revolución TRESPUNTOCERO).-Después que la Brigada Nacional de Búsqueda de Desaparecidos reveló el pasado miércoles el hallazgo de una fosa clandestina a un costado de las vías del tren en Huehuetoca, Estado de México, que no recibió el tratamiento forense adecuado, Juan Carlos Trujillo coordinador de la Brigada expresó que este descubrimiento es un “logro para ellos pero un fracaso para el Estado Mexicano”.
En entrevista con Revolución TRESPUNTOCERO, previo a su participación en un foro internacional sobre búsqueda de desaparecidos que se realizará en Guatemala, Trujillo alzó la voz para denunciar las anomalías con las que el Estado de México trató de ocultar esta fosa clandestina donde según informes de la misma Procuraduría General del Estado de México (PGEM) “han sido extraídas 12 bolsas de plástico con restos óseos y prendas de vestir (…) cabe advertir que los restos hallados pudieron haber sido arrojados a la lumbrera por lo menos hace seis meses, por lo que ya cuentan con alto grado de descomposición”.
“La manera tan inhumana de tratar a nuestros familiares es despreciable, no puedo más que sentir coraje. Para mí es claro que en el Estado de México la exhumación para nuestros familiares no tiene ni un ápice de humanidad, no siguen los protocolos mínimos en materia forense.
“El tema tan delicado de las familias desaparecidas no tiene el mínimo interés para el gobierno de Estado de México. Así como lo hicieron con esta fosa me hace pensar, ¿dónde y cuándo vamos a encontrar a nuestros familiares desaparecidos si los tratan como basura o escombro?”, cuestionó el activista.

Cabe recordar que el lugar donde se halló esta fosa clandestina es una lumbrera en la antigua estación del tren de Huehuetoca. Ahí, durante su limpieza, trabajadores de Ferrocarriles de México sacaron de entre la basura restos humanos que hasta ahora no saben dónde están.
“Hay mucha evidencia que se fue en camiones de basura, porque ese tratamiento le dieron a nuestros familiares: de basura. Nosotros exhortamos y exigimos que se investigue a dónde fueron a parar los dos camiones que sacaron de aquí antes que llegáramos, se debe obligar a los funcionarios a recuperar toda esa evidencia.
“Otro paso a seguir es interponer una denuncia formal contra los funcionarios municipales que permitieron que los trabajos de limpieza y remoción continuaran cuando sabían perfectamente que se habían encontrado restos humanos, aunque sabemos que los grupos del crimen organizado trabajan con la autoridad, por eso no podemos esperar nada del gobierno municipal, necesitamos que entre -como en otros casos donde ubicamos fosas- la policía científica y a los peritos de la Procuraduría General de la República; pugnaremos por eso”, informó Juan Carlos Trujillo.
El también vocero de la Red Enlaces Nacional, en la cual se integra el Grupo de Deudos y Defensores por la Dignidad de Nuestros Desaparecidos, comentó que realizar este tipo de hallazgos genera emociones encontradas “por una parte no quisiéramos encontrar estas cosas, pero es lo que buscamos, si logramos encontrar los corazones que dejaron de latir para nosotros es un logro y para el Estado mexicano un gran un fracaso, un fracaso en su política de seguridad, un fracaso en su lucha contra el crimen, un fracaso en la atención a los miles y miles de familiares con desaparecidos en este país”, concluyó Trujillo.
El hallazgo
Yadira González –quien desde hace 10 años busca a su hermano Juan– fue quien supo de esta fosa el pasado 9 de agosto, “rumores del pueblo” señalaban que en este lugar se estaba sacando cadáveres.
La activista dijo que al interrogar al personal que realizaba las labores de limpieza estos confirmaron que eran empleados de Ferrocarriles de México que estaban “sacando basura de un pozo”. Añadieron que ya habían llenado al menos dos camiones de volteo. Pero su jefe, de nombre Lupillo, les confirmó que habían sacado 10 cuerpos, “que no estaban completos porque había muchas ratas pero se habían encontrado varios cráneos”.
El jefe de la cuadrilla de trabajadores le explicó que “cuando encontraban restos lo ponían a un ladito; cuando eran cantidad considerable, le hablaban al Ministerio Público para que viniera a llevárselos”.
Yadira González recriminó la versión que emitió la PGJEM -la cual no informó del hallazgo sino horas antes que la Brigada Nacional de Búsqueda de Desaparecidos realizará una conferencia de prensa en la zona de la fosa clandestina para denunciar la irregularidades- según la autoridad, “la PGJEM realizó las diligencias correspondientes para llevar a cabo el levantamiento de los restos, los cuales fueron encontrados en el fondo, a 30 metros de profundidad. Esta Institución aplicó los protocolos correspondientes para realizar las diligencias necesarias para extraer los restos y trasladarlos a las instalaciones del Instituto de Servicios Periciales, donde se llevan a cabo diversas pruebas en la materia”, cita un boletín de prensa.

“Es nefasto que la Procuraduría estatal diga que ‘actuaron de manera eficaz’; yo pude ingresar al pozo, no hubo nadie que me detuviera, me dieron información sin conocerme, y según las palabras textuales de los trabajadores, no eran cuerpos, sino puros huesos porque estaba lleno de ratas.
“Todavía el pasado viernes 12, bien a este lugar y todo seguía igual, no había policía ni resguardo ni nada: ¿actuaron de manera eficaz? Que no mientan”, señaló Yadira González en la conferencia.
Finalmente familiares de las personas desaparecidas en el Estado de México integrantes del Grupo de Deudos y Defensores por la Dignidad de Nuestros Desaparecidos convocaron a quienes tengan información sobre la ubicación de fosas con cuerpos de desaparecidos, a proporcionarla de forma anónima. Insistieron en que no les importa quién cometió un crimen sino reencontrarse con sus seres queridos.


