Agustina Castellanos Zaragoza ha enfrentado diferentes violaciones a sus derechos por el simple hecho de ser mujer desde que ocupó el cargo de agente municipal en el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, y debido a ello exige justicia.
Terratenientes, caciques y ganaderos que llevan más de 50 años en el poder excluyeron a Castellanos Zaragoza de reuniones, le negaron recursos, sufrió agresiones físicas y verbales, además de ser destituida de su cargo en la agencia municipal de San Felipe Zihualtepec junto con su, grupo, conformado por mujeres.
“¿Qué va a saber una mujer de gobernarnos? ¡Pinche ruca! ¡Viejas revoltosas! De gobernar no saben nada. Lo que deben hacer es irse a trapear su casa. ¡Dejen el palacio municipal!”, les decían en la asamblea a Agustina y sus tres colaboradoras y agregó que hasta fue señalada enemiga pública.
El 13 de diciembre de 2015, con 52 años de edad y acompañada de tres ciudadanas entre 25 y 30 años triunfó con 319 votos, lo que la convirtió en la primer mujer en gobernar dicho municipio regido por los usos y costumbres.
Para enero de 2016 tomó posesión como agente municipal y fue ahí que empezaron a hostigarla, y denunció que principalmente Eleazar Poblano Celis, el presidente municipal.
Agustina Castellanos Zaragoza recordó que desde primer asamblea que convocó empezó a recibir insultos misóginos.
Recalcó que el primer mes Eleazar Poblano Celis entregó tarde los fondos para la agencia, la excluyó de las reuniones y recibió violencia verbal; pero aguanto todo el mal trato para probar que una mujer puede gobernar bien.
Para el 10 de abril Agustina solicitó a Poblano Celis los recursos, pero se le negó con el argumento que estaba suspendido, por tal razón buscó apoyo de empresas y organizaciones sociales, por lo que también fue juzgada.
A mitad de abril Poblano Celis presentó un documento de inconformidad de los habitantes de San Felipe Zihualtepec contra Agustina, donde se le exigía explicar el destino de los recursos y fue el 28 de abril que la agente municipal llevó una lista que informaba punto por punto en lo que se había gastado el dinero, sin embargo no se le escuchó y la reunión se convirtió en un escenario de violencia verbal y física contra las mujeres.
Por ello Agustina presentó una denuncia ante el Ministerio Público, asimismo fue discriminada por ser mujer en las fiscalías de Matías Romero y de María Lombardo; viajó a la ciudad de Oaxaca para conseguir orientación legal.
Mientras estuvo ausente Poblano Celis junto a los caciques destituyeron a Agustina y nombraron como agente municipal a Cecilia Victoriano Santiago, sobrina de Aurelio Santiago, defensor de los derechos indígenas de la comunidad.
Agustina solicitó una impugnación ante el Tribunal Estatal Electoral de Oaxaca, por violencia política, electoral y misoginia, el órgano falló a su favor, pero Poblano Celis interpeló en la sala regional y la sentencia fue en contra de la agente municipal.
El Instituto de la Mujer Oaxaqueña (IMO), dirigido por Claudia Ramírez, junto a Agustina interpusieron un recurso de reconsideración ante la sala superior del TEPJF en la Ciudad de México, donde aún no hay respuesta, tras la violación a los derechos de las mujeres indígenas que la agente municipal, quien espera un fallo a favor.
Asimismo la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca ha solicitado a las autoridades de la entidad proteger a Agustina Castellano.
Con información de La Jornada


