(28 de agosto, 2016. Revolución TRESPUNTOCERO).- La Universidad Intercultural de Chiapas (UNICH), es una institución que ha luchado por mantenerse abierta, brindado educación para jóvenes indígenas de distintas comunidades, padeciendo embates de racismo y discriminación.
En años anteriores, como lo ha dado a conocer Revolución TRESPUNTOCERO, personal de la universidad ha padecido discriminación, como es el caso de quien fuera coordinadora académica, Yanet Cruz. La semana pasada los ataques se intensificaron y esta vez fueron en contra de maestros, quienes mantienen una lucha para mejorar la calidad académica que sirva para la formación de los jóvenes.
“Nuevamente nos encontramos con una situación grave, relacionada con la represión por parte del gobierno del estado, Manuel Velasco Coello, porque existe un total abandono de nuestra institución, no hay ningún tipo de trato digno el cual debería corresponder a nuestra casa de estudios.
Sin mencionar que recientemente se llevó a cabo un desfalco presupuestal impresionante, además que trámites como lo son las titulaciones se han marginando”, menciona a Revolución TRESPUNTOCERO uno de los maestros agraviados de esta institución, Pedro Hernández Luna.
Quien explica que fue en diciembre pasado cuando se llevó a cabo el recorte presupuestal de la unidad y pasó de tener 47 millones de pesos con los que funcionaba, a solamente 6 millones de pesos, únicos que aprobó el Congreso del Estado, lo cual él lo atribuye en parte a la corrupción.
Ante dicha reducción un grupo de maestros, dieron inicio a una manifestación, “porque atenta directamente con el buen funcionamiento de nuestra unidad, nos están marginando en relación al desarrollo académico, por lo que nosotros luchamos para generar condiciones dignas para nuestros estudiantes.
Posterior a esto, a partir del día 15 de agosto, a 12 maestros que participamos en la exigencia, se nos notificó vía telefónica que no volveríamos a ser contratados. Lo cual consideramos que evidentemente es un acto de represión”, agrega Hernández Luna.
Luego de saber del hecho, los padres de familia y la Asamblea Popular de Las Margaritas, con la presencia de distintas organizaciones no gubernamentales tomaron las instalaciones de la unidad, en ese momento había personal administrativo dentro de la universidad, a quienes se les pidió que se retiraran porque “se trataba de una lucha social”.
Lo que derivó en que, Vicente Cruz Gómez, coordinador académico de la unidad, en un acto de provocación, rompiera los candados que habían colocado en el portón de institución académica, “sin embargo no caímos en dicha provocación”.
Posteriormente, el lunes pasado a las seis de la mañana, nuevamente se tomaron las instalaciones, principalmente para exigir la reinstalación de los maestros despedidos, así como el despido inmediato de Cruz Gómez.
Además de la renuncia del rector Miguel Angel Yáñez Mijangos, “un personaje que fue Procurador de Justicia del Estado, y quien desde que tomó posesión del cargo (hace dos años), nunca ha visitado nuestra unidad. Esto pese a las reiteradas situaciones de conflicto que se han suscitado desde que él está en el puesto”.
En el caso de Hernández Luna, el 10 de agosto de agosto participó en un foro de la Suprema Corte de Justicia, donde expuso públicamente la cuestión del racismo y discriminación dentro de las universidades interculturales, fue luego de ese pronunciamiento que se le notificó que no sería recontratado.
El jueves pasado, por la noche, Hernández Luna, recibió una llamada de Cruz Gómez, quien lo citó en la ciudad de Comitán, sin embargo rechazó asistir. En palabras del entrevistado, la intención era decirle que si cooperaba con ellos sería reinstalado como maestro, “dejando en el abandono a los 11 compañeros que también están despedidos”.
Al no acceder, “me dijeron que de no aceptar tendría que atenerme a las consecuencias. Aunque yo reiteré que el conflicto no se soluciona con el despido masivo de maestros sino con un diálogo, hicieron caso omiso y este viernes por la mañana se me notificó que por instrucciones del rector de la universidad, se liberó una orden de aprehensión en mi contra”, comenta Luna.
Y agrega que se le acusa de agredir a personal administrativo en la primera toma que se hizo de la universidad, aún cuando existen testigos que podrían demostrar que el maestro no participó en dicha acción, puesto que se encontraba en la región fronteriza del municipio, “sin embargo, como no encontraron otro delito por el cual inculparme usaron eso.
Yo temo por mi seguridad, por por mi vida y por la de mi familia, porque sabemos muy bien que el gobierno actúa así, en primer lugar reprimiendo después desapareciendo y después asesina a quienes se oponen tajantemente a las políticas que se están implementando para el exterminio del pensamiento distinto”.
Entonces con base en esto, Hernández Luna, reitera que responsabiliza directamente a Manuel Velasco Coello, al rector Miguel Angel Yáñez Mijangos y al coordinador académico, Vicente Cruz Gómez, ante cualquier riesgo, atentado, agresión que sufran los maestros despedidos, él y su familia, ya sea física o moralmente.
“Somos indígenas y sabemos pensar, sabemos dialogar y queremos construir en las condiciones más dignas que necesitan nuestros pueblos”, puntualiza el maestro Hernández Luna.


