Por: Estela Garrido
Tw: @StelaGarrido3_0
La premisa es sencilla. “Matamos lo que amamos… lo demás no ha estado vivo”. Jean Cocteau relata en su obra teatral, ‘La voz humana’, la historia de una mujer a través de sus conversaciones telefónicas.
La puesta en escena fue recientemente estrenada en el Teatro Orientación del Centro Cultural del Bosque, en la ciudad de México. La trama deriva, como barca en río caudaloso, entre los sentimientos de amor y odio que aquejan a la protagonista.
La disyuntiva planteada no es -en ningún momento-, etiquetar las sensaciones que orillan a la acción. Por el contrario, la adaptación de Antonio Castro de la obra, navega entre la amplia gama de pensamientos e ideas que se derivan del motor sentimental.
El ambiente escenográfico representa por medio de tonalidades de luz y algunos elementos íntimos, el estado en el que se mueve la personaje principal. Pasar del llanto a la culpa, del remordimiento a la superación, de la agonía de lo perdido a la euforia de la fantasía.
¿En la vida, cada persona tiene lo que se merece?, ¿se puede después de romper con una relación amorosa?, ¿es posible dejar de sentir dolor y ser feliz?, ¿la adversidad nos hace mejores personas?
La reflexión y el cuestionamiento resulta obligado. El vínculo que se establece con el público, a lo largo de los 60 minutos de duración de la obra, arrastra al espectador al recuerdo y a rememorar las historias pasadas.
Protagonizada por Karina Gidi, la obra se presenta hasta el 28 de abril todos los jueves y viernes a las 20:00 horas, sábados a las 19:00 y 20:30 horas y los domingos a las 18:00 horas.


