(10 de septiembre, 2016. Revolución TRESPUNTOCERO).- Este 8 de septiembre se cumplió un año y cuatro meses de la catástrofe que se desató en el ejido indígena de la Pimienta, en Simojovel, Chiapas, el 8 de mayo de 2015, cuando 31 bebés fueron intoxicados, quedando en estado de gravedad 29 y dos fallecieran, después de ser vacunados por parte del IMSS.
Hace un año y tres meses, en la población indígena de la Pimienta, en Simojovel, Chiapas, los encargados de una campaña de información de salud, invitaron -a decir de unos padres, casi obligaron- a los habitantes a que llevaran a sus bebés a la clínica a vacunarse.
Padres de familia dijeron que quienes no hicieron caso a la invitación, fueron buscados en sus domicilios para que llevaran a sus hijos a aplicarse la vacuna. Al mediodía habían reunido a una treintena de infantes a quienes se les aplicaría dicho medicamento, asegurándoles que tenían que proteger a los menores de una enfermedad que les ‘causaría la muerte’.
Ese mismo día, aproximadamente a las seis de la tarde, algunas madres comenzaron a alarmarse porque sus bebés comenzaban a tener convulsiones, comenzaron a ir de una casa a otra en busca de ayuda, y muchas familias se encontraban en la misma situación.

Fueron 31 bebés los afectados, de los cuales dos fallecieron a quienes se salvaron los trasladaron a una clínica en la capital del estado, después de distintos obstáculos, como carecer de una ambulancia, tener un camino intransitable, no tener un médico que les brindara asistencia inmediata y finalmente padecer la discriminación de algunos médicos y enfermeras en Tuxtla Gutiérrez.
Se habló de vacunas contaminadas, sin embargo el gobierno de Velasco Coello lo negó, pero fue uno de los momentos en que Simojovel, Chiapas, tuvo los reflectores nacionales e internacionales, y se conoció su pobreza, el hambre, la violencia y la discriminación, problemáticas con las que conviven a diario y que aunque el mandatario estatal se comprometió a cumplir con lo exigido por las familias y el pueblo entero, esto no sucedió.
Las denuncias del pueblo refieren que, “en los primeros días el gobierno fingió dar atención e incluso ofreció grandes beneficios personales a los padres de familias para minimizar en los medios los daños causados, calificamos esto como intento de dividir a la comunidad”.
Fue hasta el 5 de junio de 2015, un mes después los hechos, que el gobierno accedió a mantener una mesa de diálogo con las familias de los menores afectados. En donde se firmó una minuta y los compromisos fueron: rehabilitación del edificio de la clínica, cambio de institución y sobre todo buen funcionamiento y abastecimiento de medicamentos.
Además de la pavimentación del camino Simojovel-Pimienta y construcción de 2 puentes vehiculares; construcción y rehabilitación de aulas y espacios de esparcimientos en las diferentes instituciones educativas. El gobierno aseguró que se pondría en marcha el cumplimiento de los puntos, de forma inmediata, pero eso no sucedió.
Por lo que el pasado 14 de octubre de 2015, las familias buscaron nuevamente una reunión para plantear la situación que prevalecía ante los acuerdos firmados con anterioridad, nuevamente hubo un diálogo y se volvió a firmar otra minuta, ratificando lo anterior y con más ofrecimientos.
Los cuales incluían: instalación de un Educación Media Superior a Distancia (EMSAD) en la comunidad, sector salud y el Ayuntamiento Municipal se comprometió a dar fecha de inicio de la construcción del edificio de la clínica. Nuevamente ninguno de los puntos acordados se cumplió.
Y la última minuta que firmaron fue el pasado 01 de marzo de 2016, en el que el gobierno estatal ratificó sus compromisos, en esta ocasión sí dieron inicio con los trabajos de pavimentación, “fue como la flor de un día, llegaron unas cuantas veces y luego no se volvió a saber más de los trabajadores, que pronto dejaron en el olvido la obra.
Ese camino sigue siendo peligroso para las personas que transitan por él, pero eso es lo menos que le interesa a Velasco Coello, no somos empresarios, no tenemos la piel blanca, solamente queda matarnos o hacernos a un lado de cualquier manera. Nunca tuvo sensibilidad por los bebés muertos y lo que quedaron afectados, a ese hombre ni eso le conmovió, las familias son humildes, pobres y no hubo un mínimo resarcimiento de daño.
Porque ellos con todo su poder pueden decir lo que quieran, pero los bebés que fallecieron y los que pudieron salvarse, fueron víctimas de esas vacunas, porque a los indígenas nos toca todo lo peor, les valió que se tratara de bebés, que sufrieron y muchos de ellos no pudieron aguantarlo”, afirma a Revolución TRESPUNTOCERO, Alfredo Campos, vecino de la comunidad La Pimienta y poblador de Simojovel, quien comenta estuvo en el lugar el día de los hechos.

En tanto, uno de los padres de los bebés afectados, quien prefirió omitir su nombre, asegura que el diálogo y el compromiso de las minutas, solamente fue para que las familias se quedaran calladas y esperanzadas en que tendrían solución “a un problema que el mismo gobierno nos causó”, afirma a Revolución TRESPUNTOCERO.
En La Pimienta, en la última asamblea general que realizó la comunidad, afirmaron que ya están cansados que todas las ocasiones cuando el gobierno estatal se ha sentado a dialogar con ellos, siempre han firmado minutas y aumentado compromisos pero ninguno se ha cumplido.
“Este gobierno de las mentiras ya nadie lo aguanta”, asegura el padre de familia, es la principal conclusión a la que han llegado. Ya que no tiene la intención de cumplir con lo firmado. Asimismo han asegurado que “en las reuniones que hemos asistido con los señores de la mentira (gobierno) las ejecuciones de los trabajos son mínimas, con ellos intentan controlar y manipular la comunidad”.
A su vez señala el padre de familia que la construcción de los puentes vehiculares iba a iniciar el 1 de abril pasado, lo que no sucedió, y tampoco las autoridades han aceptado una reunión con los habitantes. Además de esto, aseguran que si el recurso destinado para dichas obras no se ejerce en 2 meses más, se perderá y se dará por concluida la obra, lo que ellos llaman: corrupción del gobierno.
“Lo más grave para nuestra comunidad es que el gobierno cruel nos tiene sin medicamentos, no hay ni materiales básicos para curaciones sencillas; por lo que para emergencias quienes tienen algunos recursos van a la cabecera municipal, y los que no, pues se pueden morir hasta simple enfermedad que empeora o les quitan una pierna por una simple cortada que se volvió gangrena.
Pero en Simojovel, tampoco hay medicamentos, también hay desabasto entonces ya nos chingamos, para Velasco Coello somos peor que perros, somos pobres y esa es nuestra desgracia, somos la escalera de los políticos para llegar al poder, solo para eso les servimos, el güero, nos usó y todavía de vez en cuando si quiere fotos, busca a los indígenas”, afirma el padre de familia.

Además se ha denunciado que a los bebés afectados por la vacuna ya no les ofrecen las mismas atenciones, como en un principio, “cuando estaba en su intento de manipulación de los padres de familias, los gastos que generan hoy por la atención de los bebés los sufragan los papás, cuando hemos planteado atención vitalicia de los 29 bebés”.
Aseguran que las siguientes acciones darán pie a marchas y movilizaciones por las principales carreteras y centros comerciales, esperando que si esto les afecta a los empresarios, tal vez, el gobierno haga algo, puesto que “son los únicos que si se ven en problemas corre el gobierno”.
Además responsabilizan a los tres niveles de gobierno de lo que pueda acontecer “y sobre todo de cualquier forma de represión que intente ejercer en los que estaremos involucrados en esta lucha por la dignidad humana, porque sabemos que sus formas de control del gobierno es la amenaza y represión“.


