Movimientos de resistencia indígena de Oaxaca y Yucatán, organizaciones de derechos humanos, grupos académicos y colectivos denunciaron el apoyo de la Secretaría de Energía y de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) a megaproyectos de “energías limpias” que disfrazados de desarrollo sólo representan invasión y despojo de las tierras de los pueblos originarios.
Recientemente se anunció la construcción en tres años de 36 obras solares, eólicas y geotérmicas en México, ello es la complicidad entre las empresas internacionales y el gobierno mexicano, pese a que este tipo de proyectos ya han representado violaciones a los derechos de los pueblos indígenas como la falta de consulta previa e informada a las comunidades.
Oaxaca y Yucatán son los dos estados con mayor concentración de energías renovables, por tal motivo las comunidades y pueblos de las regiones advirtieron que continúa la resistencia contra los megaproyectos de muerte.
Pedro Uc Be, opositor a los parques eólicos en Yucatán, en entrevista con el Centro de Derechos Miguel Agustín Pro Juárez denunció que existe una enorme opacidad oficial en los proyectos, además que ninguno contempla los impactos sociales, naturales y culturales que causan en los pueblos originarios.
Marcelino Nolasco, de la Articulación de Pueblos Originarios del Istmo Oaxaqueño en Defensa del Territorio recalcó que tras la subasta y reunión con empresarios realizada por el secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, los pueblos indígenas nos fueron convocados ni consultados para la construcción de proyectos que sólo benefician a las capitales.
Uno de los proyectos que se pretende imponer es en Juchitán de Zaragoza en el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, donde el Grupo de Trabajo de Derechos Humanos y Empresas de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ya realizado recomendaciones para que no se construya en los bienes comunales.
Cabe recalcar como lo informó Revolución TRESPUNTOCERO que en marzo pasado el Frente Indígena y Campesino de México (Ficam) denunció que el gobierno federal han amenazado con utilizar al Ejército para romper la resistencia de las comunidades y permitir la puesta en marcha de los megaproyectos.


