De acuerdo a una investigación, el líder sindical y socio mayoritario de Taxitel, Fernando García Murguía, -beneficiario de más de 164 concesiones de taxis-, posee una casa de campo llamada “El Castillo”, en donde mandó construir su propia laguna artificial, caballerizas, plaza de toros y alberca.
García Murguía lleva 30 años, siendo secretario general del Sindicato Regional del Autotransporte de Guanajuato Francisco Villa y, al mismo tiempo, el principal accionista de Taxitel en 22 años.
Además se dio a conocer que durante las gestiones de los gobernadores priistas Juan José Torres Landa, Manuel M. Moreno, Luis H. Ducoing Gamba, Enrique Velasco Ibarra y Rafael Corrales Ayala, Fernando García “prácticamente se adueñó del sindicato cuando fue nombrado secretario general en 1986”.
Se menciona que el líder sindical ha acaparado durante varios años el sector del autotransporte en León, en un primer momento con las concesiones de taxis, luego se sumaron los camiones urbanos y ahora con los vehículos que realizan servicios ejecutivos a través de la plataforma WIGO.
Por su parte, el secretario general del Sindicato Doctor Mora, Fidencio Palomino Bolaños acusa a Fernando García de quedarse con 150 concesiones que eran para los trabajadores en el año de 1990, y con las que creó una empresa personal. A su vez, se menciona la monopolización del servicio de transporte en distintas modalidades en León, las cuales “le han dado tanto a Fernando García Murguía, como a su familia, amplios beneficios económicos y políticos”.
Yendo hacia la carretera nueva de Manuel Doblado, a tan sólo unos metros de la comunidad de Calzada de Tepozán, se aprecia un letrero que dice “Potrero del Castillo”, para señalar un camino de tierra que conduce a la lujosa casa de campo de Fernando García Murguía.
Según dio a conocer Milenio, la dimensión es de 120 hectáreas, cuenta con una laguna artificial que tiene una extensión de casi 14 hectáreas, la cual resguarda el sitio simulando una fortaleza.
A decir por los habitantes de la comunidad cercana en Calzada del Tepozán, lo identifican como “El Castillo”, pues así es reconocido por la torre que se observa a la distancia.
El Castillo tiene su propia Plaza de Toros, caballerizas, dos casas de dos plantas que son ocupadas para las visitas, una alberca, una hacienda principal, amplios jardines, un taller de trabajo que resguarda al menos cuatro tractores, una antena telefónica, un redondel para entrenar caballos, una fuente y una glorieta vial circular.
Además de esto, tiene una laguna artificial que a su vez, cuenta con dos pequeñas islas, una de ellas con una palapa con un pequeño muelle, y una caseta de vigilancia a un costado del cuerpo de agua.
La laguna artificial es alimentada a través de bombas eléctricas, que succionan el agua de los dos pozos que están en la hacienda. Tiene una extensión de 14 hectáreas de largo y varios metros de profundidad, según explicó el Comisario Ejidal del Tepozán, Félix Fernández.
En el lugar trabajan 10 personas de planta, ellas le dan mantenimiento a la hacienda y también cuidan de los caballos. Pero en Semana Santa contratan más personas para arreglar el rancho, pues es utilizado para eventos especiales. Incluso, los habitantes de la comunidad han atestiguado la visita de figuras artísticas como Silvia Pinal y Vicente Fernández.
Según documentos en poder del mismo medio de comunicación, acreditan que la propiedad es del líder sindical,
Fernando García Murguía. De las casi 120 hectáreas que forman la finca “El Potrero del Castillo”, 40 están a nombre de García Murguía, según se consigna con los números de predios rústicos en las cuentas B-000071-001 y M-0000282-001.
Los comuneros de Calzada de Tepozán confirmaron a MILENIO que el líder sindical adquirió “El Potrero del Castillo”, solo con una pequeña casa construida y lo demás era tierra de cultivo. Por lo que, primero unificó los predios, y luego construyó lo que ahora es una amplia casa de descanso.
En tanto, Félix Fernández, comisario ejidal de la comunidad Calzada de Tepozán, explicó a Milenio que aparte de los terrenos de “pequeña propiedad” de más de 100 hectáreas, Fernando García Murguía adquirió ocho hectáreas más del ejido.
“Parece un castillo porque está muy bonito, tiene su lago, donde vienen turistas al lugar, es como si fuera una playa. Ahí, se la pasan jugando en chalupas (kayaks) y lanchas de motor, es un rancho bien bonito, que lo controló bien Don Fernando”, manifestó.
Según informó el medio, buscó una postura por parte de Fernando García Murguía en sus oficinas en Taxitel, sin embargo, no se obtuvo ninguna respuesta al informarse que el tema tenía que verse con el director general Gustavo Ascencio. Del corporativo Taxitel se ofrecieron a devolver la llamada posteriormente.


