En el municipio de Ocampo en Coahuila, se han registrado alrededor de cinco secuestros desde que elementos de Fuerza Coahuila se encargan de las labores de seguridad; las extorsiones e infracciones sin justificar también van a la alza, denunciaron los habitantes de la región.
Además se ha mencionado que existe tortura contra detenidos, “sin delito alguno”, siendo otra constante, por lo que los habitantes temen por sus vidas. Además, han señalado al alcalde José Alfonso Pecina Medrano y a Roberto Torres Ríos, director de Seguridad Pública y elemento de Fuerza Coahuila, como “enfermos de poder”.
Esto luego de asegura que “amedrentan a la población y a quienes se atreven a protestar les piden ‘bajarle’ por su propio bien”.
“Amenazan con desaparecernos si no le bajamos”, denunció Gustavo de la Rosa Ramírez, dirigente de Unidad de la Fuerza Indígena y Campesina, quien indicó que temen por su seguridad, pues corren riesgo de sufrir “levantones” al denunciar públicamente los hechos.
En tanto, María Elva Barbosa, ex policía municipal, denunció que a principios de octubre del año pasado el director, en estado de ebriedad, ordenó a las mujeres oficiales realizar ejercicios de adiestramiento y a la primera equivocación les dio una patada y después, “por cada error de movimiento, eran golpeadas con una tabla mojada, un castigo utilizado por la delincuencia organizada, y al tercero o cuarto tablazo recibido sintió un dolor intenso. Le provocó fractura de cadera”.
También se señaló que en el Ayuntamiento ignoraron su condición física y la mandaron a capacitación al C-4 de Ramos Arizpe sin recibir atención especializada. Regresó a laborar, pero la despidieron sin justificación alguna; interpuso denuncia ante el Ministerio Público contra el director, “éste reconoció que la golpeó, pero no asumió la responsabilidad de la consecuencia”, declaró.
Además, la víctima se realizó dos estudios especializados, los cuales confirmaron la lesión, incluso con dictamen de la Secretaría de Salud. Ahora, no puede realizar trabajo alguno por la lesión que sufre, y sin indemnización ni pensión.
Un caso más, es de los trabajadores del ganadero David Múzquiz, a quienes acusaron de abigeato. “Los torturaron durante varias horas y les colocaron en la cabeza una bolsa con agua y salsa Valentina, y para recuperar la libertad el patrón pagó 21 mil pesos de multa por delitos inventados”, dieron a conocer.
Además, los propios elementos de Fuerza Coahuila subieron varias cabezas de ganado a la camioneta de uno de los tres detenidos, como “prueba” del delito. Durante una conferencia de prensa, De la Rosa Ramírez, aseguró que varias familias prefirieron abandonar Ocampo ante los secuestros registrados y que no denuncian por temor a represalias.
También afirmó que aumentaron las infracciones de tránsito, con multas que rondan los 3 mil pesos y que no ingresan a las arcas municipales, por lo que acusó a los policías de estar en contubernio con el alcalde para allegarse recursos al margen de la ley.
Sin dejar de mencionar que, cada semana, detienen un promedio de 50 personas, lo que representa miles de pesos en ganancias.
Por lo que Alejandro Sánchez Camacho, secretario de Acción Política del Comité Ejecutivo Nacional del PRD, exigió la renuncia del alcalde y la destitución del director de Seguridad Pública por los abusos cometidos contra los ciudadanos.
Sin dejar de responsabilizar a las autoridades municipales y estatales de cualquier cosa que les pueda pasar.


