Tengo que admitirlo, gran parte de mi llamada formación política se basa en el ‘internacionalismo’ que suele caracterizar a la izquierda latinoamericana, la cual se demuestra mediante la solidaridad.
Tuvo gran influencia en mí, no sólo Juárez o Morelos (el último es casi obsesión), sino sobre todo Simón Bolívar y sus sueños de integración latinoamericana. Con base en ello es que no sólo me preocupo por lo sucedido en nuestro país, sino en America Latina.
En días pasados, se celebró una edición más del Seminario Internacional que organiza el PT desde hace unos 13 años: “Los Partidos y Una Nueva Sociedad”. Fui sólo por breves ratos y tuve la oportunidad de platicar con algunos líderes de la izquierda latinoamericana.
Me explico. Durante el tiempo que milité en las juventudes del Partido del Trabajo, tuve la oportunidad, entre otras cosas, de enfocarme en las relaciones entre el PT y el resto de los países de izquierda en América Latina, a nivel juvenil en un principio y luego poco a poco pude participar ya a nivel “viejos”, aunque no con tanta influencia como en el sector juvenil.
El tiempo pasó y mucha gente que vi en el sector juvenil internacional, ahora está encabezando las estrategias de sus partidos, por lo cual en este encuentro reciente me encontré a unos cuantos de ellos, pero a veces también tenía participación en el sector general, lo cual, entre otras cosas, me permitió hacerme de amigos a nivel internacional, específicamente en America Latina, uno de ellos, al cual le tengo más aprecio, es Juan Meriguet, asesor de Ricardo Patiño, canciller de Ecuador.
Platicando con él, comentó el último proceso electoral en Ecuador, donde arrasó la Planilla 35 de ALIANZA Pais (Patria Altiva I Soberana) y me pidió que le explicara cómo iba el proceso interno de MORENA y porqué no teníamos tanta relación en la actualidad con los partidos y movimientos de América Latina.
Nos tomamos un tiempo para platicar al respecto. Me dijo que está un poco decepcionado porque pareciera que no nos interesa la cuestión internacional, que no es posible que el PRI, experto en eso, tuviera gran legitimidad al ser solidario en muchos aspectos con AL, y el PRD, con sus múltiples errores, esté en las mismas. Me tomé la libertad de comentarle la verdad: En este momento estamos muy enfocados en la organización nacional, puesto que a diferencia del PT, MC, PRD, e incluso del PRI, nosotros estamos empezando algo nuevo, y si es posible, rompiendo los paradigmas. Vamos por una nueva forma de hacer política tratando de no viciarnos, porque dirán lo quieran, pero México es un país destrozado, pero me comprometí a tratar de hacer notar que es necesario no desprender los lazos que naturalmente nos unen como izquierda en América Latina.
Una cosa es cierta, ni Lula ni Chávez ni Correa, y mucho menos Evo, habrían podido consolidarse rápidamente sin apoyo moral de otras fuerzas de AL, a las cuales la solidaridad les “nace” de manera natural, por lo cual MORENA y los verdaderos referentes morales de izquierda en AL deberán también poner un poco de empeño en la cuestión internacional. Estoy totalmente convencida de que podemos aprender mucho unos de los otros, compartimos, por así decir, una misma raíz, pero en el caso de México deberemos ser especialmente cautos a la hora de nuestro internacionalismo, ya que la cercanía con Estados Unidos pesa, y mucho, pero no por eso debemos dejar de insistir, los partidos y movimientos de América Latina, “están puestos” para escucharnos, la pregunta es: los movimientos verdaderamente progresistas de AL, ¿también están puestos? Si la respuesta es ‘sí’, es hora de mostrarlo, y si la respuesta es ‘no’, es hora de los que tenemos esa vocación hagamos ver a los demás de que no podemos aislarnos de un proceso que es común a todos y todas las latinoamericanas: la soberanía.


