spot_img

Con Juegos Olímpicos, Slim da revés a competidores

- Anuncio -

Por: Zazil Carreras

Twitter: @ZazCarreras3_0

 

Para la opinión de muchos, la reforma de telecomunicaciones que aprobó, la semana pasada, la Cámara de Diputados representa una medida que, lejos de aportar a una verdadera democratización de medios, ha logrado que demandas que son importantes parezcan demandas supremas, como si fuesen la única necesidad que debía suplirse cuando, en realidad, son la base de una reforma que aún tiene muchos aspectos por ampliar.

Uno de los principales protagonistas de las telecomunicaciones en México, Carlos Slim, podría ser uno de los principales afectados con esta reforma que, según el ejecutivo, “no tiene dedicatoria”.

La reforma estableció, desde su origen, un claro intento por eliminar los monopolios ampliando la competencia. Este anuncio tuvo una inmediata repercusión en los mercados: las acciones de América Móvil (líder de telecomunicaciones en Iberoamérica) registraron caídas significativas.

Esta empresa es el motor del imperio de Carlos Slim, el hombre más rico del mundo según Forbes, que controla el 70 por ciento de telefonía móvil y el 80 por ciento de las líneas fijas en México.

Uno de los apartados que contempla esta iniciativa es la desagregación de la red local de los agentes preponderantes en telefonía, televisión restringida e internet que, en la práctica, obligaría a Telmex a compartir con otras empresas las redes de acceso a los hogares de sus clientes.

Carlos Slim se hizo propietario de Telmex en el año 1990, compañía estatal monopólica desde su fundación en 1947.

Sin embargo, Slim demostró la semana pasada que no importa tener el dominio de los canales, sino el dominio de la información.

Consiguiendo la exclusiva de los derechos de transmisión de los próximos juegos Olímpicos de invierno y de verano, para toda América Latina, Slim dio un golpe a todos los medios, que se encontraban centrados en la aprobación de la reforma que, supuestamente, lo perjudicaría.

Con esta acción Slim mandó un mensaje claro a legisladores y competidores: el futuro de las telecomunicaciones en México no está en las concesiones, está en los contenidos, una materia que hasta ahora la reforma solo ha tocado de manera superficial.

- Anuncio -spot_img

MÁS RECIENTE

NO DEJES DE LEER