Pobladores manifestantes bloquearon los tres accesos a esta localidad: Tixtla-Chilpancingo, la Tixtla-Chilapa y la que comunica a la comunidad El Troncón, conectando con los municipios de Mochitlán y Quechultenango, para exigir a Héctor Astudillo medidas de seguridad.
También piden castigo a los policías estatales que el pasado 4 de junio asesinaron a Eduardo Catarino, militante del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).
Los inconformes exigen la paz, ya que, debido a la violencia e inseguridad, la gente ya no sale de sus casas después de las 19:00 horas.
De igual manera, al comienzo del atardecer, los negocios cierran y el servicio de transporte local y foráneo suspende sus rutas a partir de las 20:00 horas.
“Estamos viviendo en un toque de queda no oficial” – declaró uno de los manifestantes.
Ante esto, la población demanda una mesa de diálogo con las autoridades del Estado de Guerrero.


