Taxistas del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) protestan en forma de rechazo de los servicios digitales como Uber y Cabify. Acusan al director del AICM, Alexandro Argudín, y al comandante de la Policía Federal, Ricardo Arredondo, por permitir la operación ilegal de estos coches.
Hugo Guerrero, líder taxista, aseguró que debido a los 3 mil servicios que realiza Uber en la zona federal, su gremio ha sufrido pérdidas de hasta el 50 por ciento en los ingresos.
Explicó que antes, cada uno de los mil 800 taxistas qué están permitidos y operan en siete empresas diferentes realizaban 16 servicios cada 24 horas; actualmente únicamente realizan cinco o seis.
Para Guerrero, la preferencia de los usuarios al pedir taxis a través de plataformas como Uber se debe a la moda y, agregó, los permisos que pagan les impiden bajar sus precios.
Ante este problema, decidieron presentar su denuncia ante la Procuraduría General de la República (PGR), argumentando colusión para permitir el acceso a las empresas Uber y Cabify.
La manifestación tuvo lugar al interior de la terminal uno del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, en dónde los inconformes mostraron pancartas y copias de las placas de sus unidades.
Dirigentes de taxistas concesionados de la Ciudad de México apoyaron a los prestadores de servicio, quienes también exigen que se frene una iniciativa del diputado panista Javier Rodríguez Dávila para regular el servicio de Uber en los aeropuertos.


