Cinco fueron los policías municipales asesinados en una emboscada en el municipio de Ahuacuotzingo, zona de La Montaña, durante un robo a un camión de recursos de Prospera.
Pero, “como no estaban dados de alta como agentes, mucho menos contaban con alguna certificación”, el municipio niega otorgar cualquier tipo de apoyo a los deudos.
Con base en la denuncia de familiares, la mayoría llegó a la actual administración del alcalde panista, Gerzain Hernández Casarrubias, “como amigos” o porque buscaban trabajo, se dijo.
Por su parte, Enrique Rendón Ortega, familiar de dos de los policías asesinados, dijo que “cuando acudieron al ayuntamiento a solicitar el apoyo de las autoridades municipales para el traslado de los cuerpos del Servicio Médico Forense (Semefo) de Chilpancingo a Ahuacuotzingo, les negaron el beneficio”.
El argumento de las autoridades es que “ninguno de los cinco estaban dados de alta como agentes, sólo eran colaboradores y no tienen derecho a una indemnización ni a un seguro de vida, como cualquier agente policíaco”.


