Por: Redacción
@Revolucion3_0
El 7 de abril se conmemora el Día Mundial de la Salud con la idea de fomentar la concientización en la prevención y educación en temas concernientes a la salud que afectan a las sociedades en su conjunto. Desde 1948, la Organización Mundial de la Salud (OMS) instituyó esta fecha con el objetivo de lograr que todos los pueblos del mundo alcancen su más alto nivel.
Cada año se elige un tema en el que se enfatice un especial interés para la salud pública mundial. Este año, el tema es la hipertensión arterial.
La hipertensión también es conocida como el enemigo silencioso ya que sin detección oportuna aumenta el riesgo de infarto del miocardio, accidentes cerebro vasculares e insuficiencia renal.
Si la tensión arterial elevada no es controlada de manera adecuada, puede causar ceguera, irregularidades en el ritmo cardiaco y fallo cardiaco.
En el mundo, uno de cada tres adultos padece de hipertensión arterial. Ésta es la causa de. aproximadamente, la mitad de todas las defunciones por accidentes cerebro vasculares e insuficiencia renal.
Se considera que en el 2008 la presión arterial elevada fue la causa directa de 7.5 millones de muertes, lo que representó casi el 13% de la mortalidad mundial.
En países en desarrollo, muchas personas con la enfermedad silenciosa siguen sin estar diagnosticadas y, de esta manera, se ven privadas de un tratamiento que podría reducir significativamente su riesgo de morir o quedar discapacitadas por una cardiopatía o accidente cerebro vascular.
El problema se agudiza en los sitios de mayor pobreza porque no cuentan acceso a servicios de salud con calidad y, por ende, no tienen la capacidad de resolver el problema en un primer nivel de atención, a lo que se le suma la falta de acceso a medicamentos eficaces.
En México, se calcula que, alrededor del 30 por ciento de la población adulta padece esta enfermedad pero, aproximadamente, el 60 por ciento de quienes la padecen lo desconocen. El predominio de la hipertensión arterial, según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012 (ENSANUT) es de 33.3 en hombres y 30.8 en mujeres de cada 100 personas en la población de 20 años y más.
De acuerdo a lo establecido por la Organización Mundial de la Salud, el riesgo de hipertensión se puede disminuir con:
a) la disminución en la ingesta de alimentos industrializados con alto contenido de sal,
b) siguiendo una dieta equilibrada, que además de ser reducida en sal, debe también ser reducida en grasas poli saturadas y trans, así como también bajas en azúcar agregada en cualquiera de sus formas,
c) haciendo ejercicio físico con regularidad, hábito que debe estimularse desde la edad escolar facilitando la actividad física en las escuelas, colegios, universidades, comunidades, espacios laborales, y disminuyendo el tiempo de ocio frente al televisor y la computadora,
d) manteniendo el peso corporal saludable mediante la combinación de cumplir las tres medidas antes mencionadas,
e) evitando el consumo de tabaco, cuyo efecto nocivo se potencia cuando es combinado con la falta de dieta saludable y actividad física.
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Con imagen de planetquorum.com


