En Edomex, a Lupita su pareja le deshizo los senos con 17 puñaladas, le destrozó el rostro y la degolló; “murió lapidada”: hermana

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(18 de octubre, 2017. Revolución TRESPUNTOCERO).- Cerca de una barda que rodea el sitio donde vivía y bajo un árbol quedó el cuerpo inerte de la joven de 21 años. Los hechos violentos se perpetraron en la comunidad de San José el Vidrio, Nicolás Romero, en el Estado de México.

Ella se encontraba cubierta de sangre, tenía los senos deshechos por las 17 puñaladas en las cuales se acentuó la brutalidad al quedar encajados dos pedazos del arma punzo cortante que el feminicida o feminicidas usaron contra ella.

Los golpes laceraron su cuerpo, su rostro estaba deshecho pero luchó contra su o sus asesinos hasta el último aliento. Sus manos hablaron por ella, tenía sangre y cabellos ajenos entre la piel y las uñas, posiblemente, producto de la lucha que mantuvo al intentar quitarse de encima a quien la ultrajaba, y cuando no se consiguió satisfacción se dejó caer sobre su cabeza un objeto, que pudo haber sido un bloc de acuerdo a las autoridades, que le provocaron un traumatismo craneoencefálico.

Murió lapidada, afirma a Revolución TRESPUNTOCERO Juana Isabel Benitez, hermana de Verónica Guadalupe Benítez Vega, quien siendo la primera de su familia en verla minutos después de su muerte, no ha dejado de pedir justicia para Lupita, como la llamaban sus amigos y familia.

En este feminicidio los elementos estás dispuestos para que posiblemente se pueda conocer o confirmar quién o quienes son los culpables. Verónica Guadalupe, tenía en sus manos sangre que demostró pertenece a quien fuera su esposo desde enero pasado. También hay cabellos cortos, pero las autoridades dicen que le pertenecen a ella, aunque su cabello haya sido largo. Pero esa es solamente una más de las respuestas que las autoridades dan a la familia de la joven que ve en ellas obstáculos evidentes para la impartición de justicia.

Guadalupe se casó con Luis Ángel en enero pasado, después de cinco años de noviazgo. Aunque la madre de él rechazó en un primer momento la unión marital los aceptó en su casa, comenta Juana Isabel. Sin embargo esto terminó por distanciar a Lupita de su familia, no los visitaba y tampoco mantenía otro tipo de comunicación con ellos. Pero ya siendo novia del hoy imputado, se había distanciado de la familia, refiere su hermana, quien recuerda que no era la misma convivencia.

De acuerdo con los testimonios de algunas amigas de Guadalupe, ella padeció violencia física por parte de Luis Ángel por lo que planeaba regresarse a casa de sus padres, y llevar con ella a su pequeño hijo en ese momento de tres meses y ahora de seis meses de edad. Esto lo desconocía su familia, “pero debió hacerlo, salirse de ahí”, señala.

Además, tenía planeado continuar con su carrera en la UNAM, donde había cursado bioquímica diagnostica. El 6 de julio, cuando Juana llegó al lugar vio a su hermana cubierta con una sábana blanca. “La única que estaba ahí era la suegra de mi hermana y ella tenía sangre en su ropa. Me dijo que me quedara con el cuerpo de mi hermana porque habían golpeado al niño y a Luis Ángel cuando trató de defender a la joven”.

Yo esperé a que llegaran mis familiares para que se quedaran con mi hermana mientras fui en busca de mi sobrino que se encontraba con su papá (Luis Ángel) en una escuela primaria donde junto a su mamá el hombre vendía comida”.

De camino a la escuela, Juana vio a Luis Ángel quien tenía sangre en su ropa. Intentó ver si realmente estaba golpeado como su madre dijo, para justificar la muerte de Verónica Guadalupe, pero el ahora inculpado no tenía evidencias de golpes. Pero sí rasguños en manos y cuello.

“¡Dime que salvé a Lupita!”, gritaba mientras fingía llorar frente a Juana, recuerda. “Yo le pregunté qué le había hecho a mi hermana y me dijo que nada. Pero olía mucho a alcohol. Me dijo que los atacó un tipo grande con playera y pasamontañas, aunque después cambió la versión, pero todo el tiempo dio datos contradictorios”.

A Luis Ángel se le vinculó a proceso, pero a su madre las autoridades no la han llamado a declarar. “¿para qué? ella los va perjudicar más, porque va defender a su hijo”, es la respuesta que le dan a la familia de Verónica Guadalupe cada vez que se pide sea llamada a testificar.

Juana acusa de una “posible complicidad” entre la madre de Luis Ángel, él y los maestros de la escuela donde trabajan vendiendo comida. Y es que aunque los niños han afirmado que vieron al joven entrar con la ropa llena de sangre, los maestros lo han negado.

Lo cual la familia de la víctima encuentra ilógico, ya que los alumnos no se les pudo ocurrir decir que vieron sangre en la ropa del joven, se cuestiona. Por lo que los lleva a pensar que quienes mientes son los docentes.

También, comenta Juana, se tiene la presunción que no fue solamente Luis Ángel quien pudo haber participado en el hecho, sino que hay más personas involucradas. “Hay un testigo que ve cuando mi hermana forcejaba con el tipo, él le pegaba y ella gritaba que la ayudaran, pero la persona no quiso meterse porque ‘era un pleito de pareja’, argumentó”.

Un testigo más, indica que Verónica Guadalupe salió corriendo del departamento con su hijo en brazos, pero Luis Ángel la alcanza, pero también iba la suegra de la joven quien junto al muchacho comienzan a golpearla. “Minutos después mi hermana perdió la vida. Fueron 17 puñaladas, le destrozaron los pechos, estaba degollada y además tenía pedazos del arma punzo cortante clavados en la clavícula.

Fue dilapidada. Las autoridades dijeron que fue golpeada en la cabeza con un objeto pesado como un bloc, lo que la mató”, reitera Juana. Dentro de las peticiones que ha hecho la familia está hacer la prueba del polígrafo a los testigos, pero se les ha negado constantemente.

Como también ha habido negativa cuando han solicitado la reconstrucción de los hechos. De acuerdo con Juana, se les ha condicionado a que sea en un penal y no en el lugar de los hechos. “Tampoco ha habido un cateo de la casa. Y los maestros apoyaron a la madre cuando declararon porque al final la conocen y es comadre de la directora.

La están sobreprotegiendo. Y existe la presunción que la madre de Luis Ángel haya dado algún tipo de soborno para que las autoridades no se hayan dedicado a investigar a profundidad desde el día 6 de julio. Además las mismas autoridades nos han dicho que dejemos el caso ya, cuando nosotros queremos que no solamente Luis Ángel reciba la sentencia que le corresponde, sino también todas las personas que hayan participado con él en este feminicidio”, puntualiza Juana.

Quien reitera que el trato de las autoridades para con ellos ha sido grosero y sin que se observe que existe voluntad para resolver el caso, aun cuando Juana a recordado que se trata de la vida de un ser humano y la justicia por esta persona.

Será el 9 de noviembre próximo la fecha límite para que la familia de Verónica Guadalupe pueda presentar pruebas que demuestren definitivamente si Luis Ángel es uno de los principales culpables. A su vez, se determinará la situación del joven quien hoy se encuentra detenido en el Penal de Barrientos, en Tlalnepantla, Estado de México.

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