Temas como los nacionalismos violentos que amenazan a la civilización y el declive del entusiasmo por la democracia, en México, América Latina y Estados Unidos, fueron discutidos por especialistas, que abordaron los fenómenos sociales desde diferentes perspectivas, en la Sala Miguel Covarrubias, en la mesa “Regresiones políticas y el futuro de la democracia”, como parte del coloquio internacional ‘Los acosos a la civilización. De muro a muro’.
En el panel participaron el politólogo, sociólogo y latinoamericanista, José Woldenberg; la especialista en comunicación política en medios digitales, profesora renombrada de la Universidad de Illinois, en Chicago, Zizi Papacharissi; el antropólogo y profesor chileno, Claudio Lomnitz; y el ensayista, especialista en historia y narrador, Héctor Aguilar Camín.
El politólogo y ex presidente del otrora Instituto Federal Electoral, José Woldenberg resaltó el malestar por los sistemas democráticos de América Latina; esta amenaza explicó, “fue alertada desde hace 12 años por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
En nuestro caso, México, el apoyo a la democracia bajó 10 puntos porcentuales de 2016 a 2017, del 48 al 38 por ciento, siendo el país de América Latina en el que más decreció”, y advirtió que “si deseamos aplacar la expansión del discurso anti político que se vierte al territorio antidemocrático, estamos obligados a combatir las fuentes del desencanto”.
Dijo que “la falla histórica y estructural de México es la profunda desigualdad social”. Además aseguró que” las problemáticas que en nuestro país amenazan a la democracia son la pobreza, la desigualdad, el estancamiento económico, la corrupción y la violencia”.
Además, Woldenberg dijo que la falta de crecimiento económico en las últimas décadas es la fuente de desencanto más poderosa. “Una economía que no genera los empleos formales suficientes, que no mejora los ingresos y condiciones de vida material de la mayoría, y que produce millones de jóvenes sin lugar en el mercado del trabajo o en los centros de educación”, aseguró.
Ante el panorama global en el cual se refleja el ascenso de la xenofobia con gobiernos como el estadunidense con Donald Trump al frente o los casos de Polonia, Austria y Francia en Europa, Woldenberg indicó que “estos discursos son peligrosos ya que “legitiman” a grupos racistas que vivían acotados, además de que ponen en peligro a la democracia que con estos casos evidencia el ánimo de los votantes de corte fascista”.
“El racismo bien aceitado de Trump, por desgracia resultó empático con millones de personas cansadas de la política tradicional, quizá víctimas del proceso de globalización salvaje y educadas en el elemental discurso de la antipolítica”, refirió.
Además, señaló que la democracia es una fórmula de gobierno que se fortalece cuando los ciudadanos aprecian no solo que pueden ejercer sus libertades, concurrir a elecciones, cambiar gobiernos, construir representaciones equilibradas, sino cuando perciben que sus condiciones materiales de vida mejoran.


