Tras casi dos horas de posicionamientos, la Comisión de Gobernación de la Cámara de Diputados aprobó la Ley de Seguridad Interior.
Fue con 18 votos a favor del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y uno del Partido Acción Nacional (PAN),que se aprobó dicha ley. Con 13 votos en contra votó PAN, Partido de la Revolución Democrática, Movimiento Regeneración Nacional (Morena) y Movimiento Ciudadano.
Con dicha Ley de Seguridad Interior, se pretende legalizar la intervención del Ejército en tareas de seguridad pública.
Sin embargo, de acuerdo con las estadísticas de 2007 a la fecha, la Comisión Nacional de Derechos Humanos ha recibido en promedio al año mil 75 quejas por tortura, ejecuciones y desapariciones, en contraste con las 109 quejas que se recibían hasta antes del 2006.
Según sus impulsores, la Ley de Seguridad Interior regula y limita las tareas del Ejército en el combate a la violencia.Sin embargo para la Oposición, la Ley representa la legalización del Ejército en las calles, una situación extraordinaria.
Organizaciones civiles, como Amnistía Internacional o el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional,han pedido al Congreso que rechace la Ley de Seguridad Interior.


