Por: Enrique Legorreta
Twitter: @enriquelego3_0
Los ejidatarios de San Antonio de la Huerta que fueron denunciados por el delito de despojo agravado en despoblado en número, fueron liberados porque el demandante, Minerales Libertad, retiró los cargos en contra de los habitantes de Sonora.
Este conflicto surgió a partir de que los habitantes se manifestaron y bloquearon la entrada de la mina en protesta por la contaminación que produce la explotación de la tierra y demandando que no se ha respetado un aumento al pago por las concesiones de sus tierras.
Los reportes de la liberación señalan que los detenidos lograron un acuerdo a través de una mesa de negociación con el gobierno del estado y la empresa. Los acuerdos establecieron que los detenidos saldrían pero con reservas a la ley.
El diputado local del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Carlos Navarro López, apoyó la liberación de los ejidatarios, destacando que las empresas mineras prometen muchas cosas para poder explotar las tierras, “a la hora de cumplir con los compromisos, siempre le regatean a la gente los acuerdos, mientras que las autoridades estatales y federales no metan las manos para apoyar a los pueblos, mientras que las empresas actúan de manera impune sobre ellos”, señaló.
La principal queja de los ejidatarios de San Antonio de la Huerta es que la contaminación llega a tal grado que el manto de agua en el subsuelo utilizado por la comunidad está ya no es apto para consumo humano. Ante este problema, los habitantes señalaron que mantendrían la lucha por la liberación de los demás detenidos que aún siguen presos, e hicieron un llamado al gobierno del estado para que continúe con la mesa de negociación con la empresa.


