“El modelo de política social aplicado desde hace por lo menos 23 años en México se basa en un esquema que ha fracasado en reducir la pobreza y la desigualdad”, aseguró Oxfam México, al presentar el informe México justo: propuestas de políticas públicas para combatir la desigualdad.
En conferencia de prensa, Ricardo Fuentes Nieva, director ejecutivo de Oxfam México; Diego Vázquez Pimentel, gerente de Investigación de agrupación, y Milena Dovalí, coordinadora de Investigación, remarcaron que la política social debe ser “replanteado” porque además de ser “ineficaz” es un “fracaso”.
Vazquez Pimentel refirió que “desde 1994 se han invertido casi un billón de pesos en programas de combate a la pobreza, tener un padrón de casi 7 millones de beneficiarios que apoya a 28 millones de personas”, los niveles de carencias son prácticamente iguales, ya que “la mitad de la población está en pobreza económica”.
Esto refleja también que “la política social es ‘asistencialista’ y es susceptible de que se utilice para propósitos políticos y electorales”, añadió.
Oxfam México propone 10 puntos para cambiar esta política que además no está basada en los derechos humanos.
Sugiere consolidar un sistema de seguridad social universal efectivo. “A escala nacional, enfocar los recursos a incentivar la matriculación escolar en el grado medio superior, el cual cuenta con la mayor deserción entre estratos de bajos ingresos”.
Asimismo, “establecer una nueva política industrial para que la clase trabajadora mexicana pueda insertarse en el mercado internacional con empleos dignos y de calidad.
Elevar el salario mínimo hasta la línea de bienestar seguido de aumentos graduales de acuerdo con la inflación del país y establecer impuestos a rendimientos de instrumentos de renta fija y variable en mercados de capital, pero también evaluar y diseñar un piloto para implementación del ingreso básico universal”.
De igual forma la creación de mecanismos innovadores para la exigencia de transparencia y rendición de cuentas, empezando por la correcta implementación del Sistema Nacional Anticorrupción.
En materia de política laboral precisó que una familia urbana en un hogar promedio de 3.7 personas (promedio de los hogares reportado por la Enigh-2014) en la cual ambos padres trabajan por dos salarios mínimos cada uno, “aún se encuentra por debajo de la línea de bienestar, es decir, no cuenta con los recursos necesarios para satisfacer las necesidades básicas alimentarias y no alimentarias”.


