De acuerdo con testimonios de los vecinos, en el sector Hormiga de la SSP, donde Marco Antonio fue golpeado y subido a una patrulla con los agentes que lo desaparecieron, se lucha contra los rateros y los policías que los apadrinan.
Agregan que las calles y andadores de la Unidad Habitacional El Rosario, es el lugar donde estudiantes, jóvenes y residentes suelen ser extorsionados por los policías de Azcapotzalco.
Los habitantes de la Habitacional también denuncian que los policías no vigilan, pero sí extorsionan.
Aseguran que sus víctimas favoritas son los estudiantes de las tres escuelas que rodean las inmediaciones del Metro Rosario.
Para los elementos policiacos, el encontrar a los jóvenes con cervezas o cigarros en las manos, o encontrarlos agrupados, es motivo suficiente para amedrentarlos. Estos entregan su dinero, teléfonos celulares o cualquier pertenencia a cambio de que los policías no los remitan.
Sin embargo, indican, en los andadores de la Unidad Habitacional El Rosario, la delincuencia y el narcotráfico también afecta a los estudiantes.
Relatan que, en Metro Rosario, los universitarios suben a camiones que son asaltados por hombres armados que, luego de robar, huyen por los andadores de la unidad, mientras que los preparatorianos caminan por esos callejones en donde se exponen a ser atacados.
Para evitar estas situaciones de peligro, una pancarta instalada a la salida del Metro invita a los a universitarios a abordar un vehículo de la Universidad que los traslada hasta el plantel escolar.
A las víctimas de la policía se suman los dueños de negocios. Ellos dicen que, debido a la falta de vigilancia en los andadores de la Unidad Habitacional El Rosario, e ven obligados a pagar cuotas a las bandas de delincuentes para evitar ser asaltados.
En el lugar no hay policías que recorran los laberintos de la delincuencia, ni cámaras de vigilancia para intimidar a los criminales.
“No sólo Marco Antonio luchó contra los policías que lo desaparecieron. Aquí, vecinos y vendedores estamos solos. Nos cuidamos unos a otros y luchamos contra el bando de los rateros y policías que los apadrinan” – aseveran.


