Por: Zazil Carreras
Twitter: @ZazCarreras3_0
Barack Obama, presidente de Estados Unidos de América, reconoció que los bombazos registrados el lunes 15 de abril en el maratón de Boston fueron actos terroristas.
En conferencia desde la Casa Blanca, el mandatario informó que las autoridades aún no tienen claro quién o quiénes son los responsables del atentado que causó la muerte de tres personas e hirió a más de 176 en la capital de Massachusetts.
“Es un ataque terrorista. No tenemos hasta hora idea de quién perpetró el ataque […] Son preguntas para las que todavía no tenemos respuesta”, declaró Obama en su segunda aparición pública desde los ataques, después de que en sus primeras declaraciones había evitado mencionar la palabra “terrorismo”.
“Cada vez que se usan bombas para atacar a civiles inocentes, es un acto de terror”, insistió.
Reiteró que todas las dependencias de seguridad trabajan en conjunto para brindar protección a la ciudadanía y responder las interrogantes que surgieron por los ataques del lunes.
“En los próximos días haremos todos los esfuerzos para aclarar lo ocurrido, y seguiremos vigilantes”, prometió. Se retiró de la conferencia sin responder preguntas de la prensa.
De acuerdo con la especialista en seguridad Ana María Salazar, el atentado en Boston no sólo tendrá un gran impacto en el gobierno de Barack Obama, sino que las acciones que tomen podrían definir su legado histórico, al ser éste el primer hecho de ese tipo en Estados Unidos después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.
Según Salazar, el ataque en Boston “es un atentado que dentro del contexto político de Estados Unidos va a tener un impacto tremendo. Es el primer atentado terrorista dentro del territorio estadounidense que ocurre en la administración Obama”, indicó la analista.
El número de heridos por las explosiones en Boston subió a 176 este martes, informó el comisionado de la policía Edward Davis. De ellos, 17 se encuentran en condición crítica, mientras que la cifra de fallecidos continúa en tres.
“Éste será un esfuerzo combinado federal, estatal y local”, aseguró Richard DesLauriers, el agente especial a cargo de la división del FBI en Boston. Será esta agencia de inteligencia la que se haga cargo de la investigación.


