De acuerdo con el columnista de El Universal, Salvador García Soto, Javier Corral firmó su rendición fijando el precio de la dignidad de Chihuahua en 900 millones de pesos que el gobierno federal acordó entregarle.
“Lo que se comprometieron a darle en el gobierno federal (porque aún ni siquiera tiene el dinero en mano) es del tamaño de un plato de lentejas comparado con el total de recursos federales a que tiene derecho Chihuahua este año”.
Soto indica que, un día antes de negociar en la Ciudad de México, con Alfonso Navarrete Prida, el secretario de Gobernación, el gobierno de Chihuahua recibió 2 mil 400 millones de pesos correspondientes a sus participaciones presupuestadas para este año, tres veces más de lo que se puso como condición para detener la movilización contra el gobierno de Enrique Peña Nieto
Señala que, las denuncias del Partido Revolucionario Institucional (PRI) ante la PGR contra Corral por el uso de recursos públicos con fines electorales y las multas impuestas al fiscal estatal César Augusto Peniche, formaban parte de una estrategia donde, al mismo tiempo que Navarrete Prida le ofrecía negociación, “el gobierno federal apretaba y acorralaba a Javier Corral y a su administración para llevarlos a una negociación en la que el gobernador al final le puso precio a su movimiento”.
Lo anterior pese a que Corral tenía ventaja mediática con la “Macha por la Dignidad de Chihuahua” y el hecho de exigir un recurso extraordinario que ningún otro estado reclamó, no obstante fue acusado de proselitismo político en plena etapa de campañas.


