(08 de marzo, 2018. Revolución TRESPUNTOCERO).- Este miércoles, Enrique Peña Nieto, a propósito del día Internacional de la mujer, reconoció a todas aquellas que “se atreven a alzar la voz” para denunciar casos de acoso y violencia, pronunció en su discurso.
En la Residencia Oficial de Los Pinos, donde conmemoró un día antes la fecha conmemorativa, Peña Nieto dijo que “gracias a las denuncias, el gobierno pudo avanzar en el combate al machismo”.
Tras escuchar los testimonios de varias mujeres, que son beneficiarias de programas públicos, el jefe del Ejecutivo consideró, que “en cinco años de gobierno, la realidad es ‘mejor y distinta’ y se ha luchado por la igualdad de género”.
El discurso de Peña Nieto, que no aporta datos que lo sustente, dista de la realidad que hoy padecen las mujeres mexicanas. Un solo ejemplo de esto, es lo revelado en una investigación sin precedentes realizada por Amnistía Internacional, quienes realizaron un ejercicio donde preguntaron a mujeres mexicanas ¿Qué les podía pasar si eran detenidas por las fuerzas de seguridad? Las respuestas fueron en su mayoría: “violación sexual”, “me violarían”, “que me torturaran sexualmente para obligarme a firmar por un delito que no cometí”, “mi mayor temor es que me violen… sería una gran probabilidad aquí en México”,
A su vez, entrevistaron a 100 mujeres detenidas en México. De acuerdo a sus cifras, 97 dieron a conocer que fueron físicamente abusadas, 72 fueron sexualmente abusadas y 33 fueron violadas, a manos de las fuerzas de seguridad, que buscan obtener confesiones y elevar las cifras para hacer ver que están combatiendo una delincuencia organizada desenfrenada, señala AI.
Las 100 mujeres recluidas en prisiones federales que contaron a Amnistía Internacional que habían sufrido tortura u otros malos tratos afirmaron haber sufrido algún tipo de acoso sexual o abuso psicológico durante su arresto e interrogatorio a manos de policías municipales, estatales o federales o e miembros del ejército y la Marina.
Un total de 66 dijeron que habían denunciado los abusos ante un juez u otra autoridad, pero sólo en 22 casos se habían abierto investigaciones. Amnistía Internacional no tiene conocimiento de que se hayan presentado cargos de alguna clase a partir de estas investigaciones.
Por su parte, Erika Guevara-Rosas, Directora para las Américas de Amnistía Internacional, afirmó que “los casos de estas mujeres dibujan un cuadro absolutamente escandaloso que refleja el nivel de tortura que sufren las mujeres en México, incluso para lo que se acostumbra en la región. La violencia sexual usada como tortura parece haberse convertido en parte habitual de los interrogatorios”.
También se mencionó que las mujeres procedentes de entornos marginados son las más vulnerables en la denominada ‘guerra contra el narcotráfico’ de México. Las autoridades, normalmente más preocupadas por que se vea que están encarcelando a gente que por encontrar a los verdaderos delincuentes, suelen considerarlas objetivos fáciles.
“Es un verdadero escándalo que Enrique Peña Nieto se atreva a declarar que en lo que va de su gobierno, ‘la realidad es mejor y distinta’, cuando se ha padecido una pandemia de feminicidios, de casos de trata, de desapariciones, sobre todo lo primero dejando abiertamente demostrado que al gobierno no le interesan las mujeres, las ha usado como bandera en sus campañas y de manera denigrante, cuando nunca se ha pronunciando sobre los feminicidios en Puebla y ante un caso de violación sexual cometido, por ejemplo, por militares, ni siquiera se ha dado por enterado”, comenta a Revolución TRESPUNTOCERO la activista y experta en temas de género, Alejandra Reyes.
De acuerdo al estudio realizado por Amnistía Internacional, 80% de los arrestos cometidos por la Marina incluyeron violación sexual, en el caso de la policía municipal 60% de las detenciones incluyeron abuso sexual; la policía estatal cometió dicho delito en un 50%, el mismo porcentaje que el ejército.
Los datos sobresalientes del sexenio de Peña Nieto, quien aplaude a las mujeres que alzan la voz, pero no por ello les concede justicia son: Dos mil 403, fue el número de denuncias por tortura que recibió la Procuraduría General de la República en 2014. Cero el número de cargos que la Procuraduría General de la República pudo confirmar a Amnistía Internacional en 2014 y 2015.
Cero también fue el número de soldados del ejército suspendidos del servicio durante la investigación por violación o abusos sexuales de 2010 a 2015.
12 mil 110, el número de quejas de tortura y otros malos tratos presentados a las comisiones nacionales y locales de derechos humanos de México en un solo año, 2013. Y solamente quince el número de sentencias condenatorias por tortura dictadas en el ámbito federal desde 1991 (de acuerdo con las cifras de la CIDH, en 2015).
Uno de esos tantos casos es el de Maria Magdalena Saavedra, quien fue calificada de “físicamente sana” por un médico de la Marina después de ser violada.
Magdalena fue secuestrada de su casa por hombres armados de la Marina el 10 de mayo de 2013 en San Luis Potosí. Los infantes de Marina irrumpieron en su dormitorio y la golpearon mientras le hacían preguntas a gritos. La acusaron de ser la interventora económica de una importante banda de traficantes de droga.
Le ponían una bolsa alrededor de la cabeza hasta que se asfixiaba o se desmayaba. Luego la subieron a una camioneta y continuaron golpeándola y violándola con objetos.
“Más tarde la llevaron a un edificio que a Magdalena le pareció que era una estación de policía y allí le aplicaron descargas eléctricas en los genitales y en la boca. Habían encontrado la dirección de la hija de Magdalena entre sus pertenencias y la amenazaron con hacerle daño. La tortura a manos de los marinos duró 20 horas.
A continuación se llevaron a Magdalena a las oficinas de la Procuraduría General de la República y la obligaron a firmar una “confesión” con sus huellas dactilares. De camino a la Procuraduría General de la República, un infante de marina se quedó a su lado y continuó golpeándola. En la Procuraduría General de la República fue presentada a los medios de comunicación como una criminal por la Marina y la policía”, de acuerdo a información de Amnistía Internacional.
El médico de la Marina, después de practicarle un reconocimiento médico tras la detención, observó que “la detenida está físicamente sana”. En su primera vista ante un juez dos días más tarde, la descripción que éste hizo del estado de Magdalena contrastaba agudamente con lo que había constatado la Marina: “la sospechosa sollozaba, con tensión, depresión y angustia manifiesta”.
Amnistía Internacional señaló que cuando entrevistó a Magdalena a principios de 2016, más de tres años después de su detención, todavía eran visibles las cicatrices y mostraba señales inequívocas de trauma.
“¿A qué mujeres llevó Peña Nieto a la ceremonia de conmemoración del Día Internacional de la Mujer? Lamentablemente cuando hablamos de beneficiarias de programas sociales, se puede pensar en gente que llegó condicionada o bajo el absurdo argumento ‘van a conocer al Presidente’, por qué Peña Nieto no habló de cuántas alertas de Género se han tenido que emitir o por qué no llevó a las madres que perdieron una hija en una desaparición forzada, feminicidio o padecieron trata de personas, para todos esos problemas que le pegan tan fuerte y directo a las mujeres no hubo mensaje, estuvieron forzadamente ausentes de su discurso porque en la vida de los mexicanos es cotidiano”, afirma la activista.
Quien a su vez señala que las graves problemáticas que se presentan contra la mujer se han incrementado durante este sexenio, producto de la ceguera que Peña Nieto ha mantenido. “Están matando mujeres y niegan la alerta de género y no es para pronunciar algún tipo de postura; están acosando mujeres incluso en el legislativo y no existe la paridad de género y no está enterado; las mujeres siguen siendo consideradas como un objeto y la encargada de las labores domésticas y no existen políticas públicas o programas que insten a erradicar este tipo de ideas destructivas.
El discurso de Peña Nieto con algunas variaciones siempre es el mismo el 8 de marzo o en vísperas de éste. ‘Vivimos en un país donde la mujer tiene una buena calidad de vida que ha mejorado durante su sexenio’, mientras tanto ONU lo contradice recordándole que en México son asesinadas 7 mujeres a diario y la manera en que se perpetran las muertes son cada vez más violentas. Cuando no se puede ver más cinismo aparece Peña Nieto con el discurso del día internacional de la mujer”.
La activista señala que, “a la mujer en México la ultrajan sus parejas, los jefes o empleadores, los delincuentes, la familia -en algunas ocasiones-, en la calle hombres completamente desconocidos por ellas, no siendo suficiente también las policías y los elementos de las fuerzas armadas y entonces llega el 8 de marzo y en otro discurso Peña Nieto también humilla a las mujeres, se burla diciendo que la realidad es distinta cuando a penas hace un par de días asesinaron a una activista en Taxco y cuando en pleno siglo XXI la mujer sigue siendo ignorada en este país y también usada burdamente diciendo que vota en función si el candidato es ‘guapo o no’”.

