(24 de marzo, 2018. Revolución TRESPUNTOCERO).- “A Leobardo ya lo habían amenazado de muerte, estaba por buscar protección y no lo logró. Aunque si tenemos a un gobernador que dice ‘que en algunos casos no eran comunicadores’, cuando debió comprometerse porque son vidas, lo único que podemos esperar es impunidad y por eso matan a los periodistas, a la ciudadanía en general porque al gobernante en turno le parece una nimiedad por lo cual no hay que hacer mayor escándalo. Siempre tiene una justificación y generalmente una donde minimiza a las víctimas como si no valieran”, señala a Revolución TRESPUNTOCERO una fuente que prefirió mantenerse en el anonimato.
En tanto, el Colectivo Nacional Alerta Temprana de Periodistas y Defensores de Derechos Humanos manifestó su dolor, repudio y preocupación “por el cobarde asesinato del compañero periodista Leobardo Vásquez Atzin, ocurrido el pasado 21 de marzo en el municipio de Gutiérrez Zamora, Veracruz”.
Aseveraron, “nos duele profundamente el asesinato del compañero periodista, no sólo por la forma artera y dirigida del crimen, sino porque consideramos que con este hecho se vulnera aún más la libertad de expresión, no únicamente en el estado de Veracruz sino en todo el país, al enviar un mensaje de inseguridad para todos los periodistas mexicanos”.
La fuente, quien también es periodista y tiene su residencia en Veracruz, señaló que el homicidio de Leobardo no es más que otra muestra de la complicidad que existe entre la delincuencia organizada y el Estado. A él cualquiera lo pudo amenazar de muerte de manera abierta, después eso no importaría porque quienes ejecutaran el crimen pudieran haber sido de la delincuencia porque generalmente son quienes le hacen el trabajo sucio a las autoridades, a quienes les resulta incómodo siempre un reportero que no se calla, que no se vende, que dice la verdad que ellos no quieren que se sepa”.
A su vez, el Colectivo indica que, en todo el territorio nacional la delincuencia no deja de manifestarse como protectora de intereses oscuros (del Estado y los propios), y que demuestra que no tiene límites para actuar con sus agresiones contra cualquier periodista que denuncia.
“Nos preocupa el cobarde asesinato, éste es el cuarto homicidio de un comunicador en lo que va de este año, y el quinto que ocurre en Veracruz, desde enero del 2017 a la fecha, luego que en esa entidad el año pasado fueron asesinados Ricardo Monlui Cabrera (19 de Marzo), Edwin Rivera Paz (10 de julio), Cándido Ríos Vásquez (22 de agosto) y Gumaro Pérez Aguilando (19 de diciembre)”.
A nivel nacional el asesinato de Leobardo Vásquez Atzin, es la cuarta ejecución en lo que va de este año, luego de los cobardes homicidios de José Gerardo Martínez, ocurrido en la Ciudad de México (5 de enero), Carlos Domínguez, en Nuevo Laredo, Tamaulipas (13 de enero) y Pedro Damián Gómez Bonifaz, sucedido en Tijuana, Baja California (14 de febrero).
También se menciona que la Fiscalía de Veracruz ha mantenido una actitud perniciosa, que en primera instancia, sin llevar a cabo las pesquisas correspondientes, ha querido desvirtuar la actividad periodística de Leobardo Vásquez Atzin, al referirse a él -en un comunicado- como quien “actualmente se desempeñaba como comerciante de comida, identificado como L.V.A.”.
Leobardo Vásquez Atzin fue un periodista con 17 años de trayectoria profesional, señala la fuente, por lo que es aberrante e inaceptable que le llamen “comerciante”, que es un digno oficio pero no el de él. Con ese señalamiento intentan borrar su profesión, su actividad que se desvíe la investigación y en todo caso hasta inventarle cualquier cosa. La Fiscalía solamente está busca afectar a nuestro compañero”.
Se puntualiza que si bien es cierto, el periodista tenía una actividad económica alterna en el giro de los alimentos, con el que suplía las deficiencias económicas de su profesión, también es cierto que hasta el último día de su existencia ejerció de manera recta y honesta su trabajo periodístico desde su portal “Enlace Informativo Regional”, el que pagó con su vida.
El Colectivo ha exigido a la Fiscalía General del Estado de Veracruz a que se retracte de sus señalamientos discriminatorios y se le reconozca oficialmente como lo que siempre fue: periodista. Que se lleve a cabo una investigación seria y a profundidad para dar con el o los responsables de su homicidio, y que su asesinato no quede en la impunidad.
“Ahora su familia corre el riesgo de muerte, si bien ya se habla de protección, cómo pueden estar protegidos por agentes que no lo reconocen como periodista, con gente como Yunes que solamente buscan desacreditar cuando él nada más abrir la boca queda mucho más que desacreditado”, indica la fuente.
“A la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos contra la Libertad de Expresión (FEADLE) de la PGR, le exigimos su rápida e inmediata actuación, a fin de que se atraiga el caso de investigación y que este sea tratado como un delito que atenta contra la libertad de expresión”, señala el Colectivo.

