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Conociendo a los políticos mexiquenses, no está descartada la posibilidad de un acto violento en contra de AMLO; Peña se está jugando la libertad: Martín Moreno

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(02 de marzo, 2018. Revolución TRESPUNTOCERO).- Para llegar a la silla presidencial, Andrés Manuel López Obrador necesita hacerlo con un margen de por lo menos seis puntos. Todo por debajo de ese número significaría mayor facilidad para la manipulación de los resultados, señala el periodista Martín Moreno, quien agrega que de acuerdo a especialistas en temas electorales -consultados por él-, un fraude equivalente al del 88 resulta difícil que se repita, ya que considera que los mecanismos con los que antes operaba el PRI ya no son tan eficaces. Pero dependerá de la diferencia entre el primero y el segundo sitio. 

El también autor de 1/Julio/2018: Cambio radical o dictadura perfecta (Aguilar, 2018), su más reciente obra ya a la venta, hace un comparativo con la elección del 2000, en donde Fox ganó por una diferencia de 7 puntos, “lo que evitó la tentación de un fraude, así es como debería ser este año para evitar conteos extraños”, advierte Moreno.

Al profundizar en el tema del fraude electoral, Martín Moreno cita a Jorge Castañeda y explica que, éste sucedía y funcionaba hace 20 años por la existencia de un partido único, “pero conforme fue creciendo la oposición se fueron dando mecanismos de protección al voto, posiblemente ligeros, pero los hay. Ahora no todos los representantes de casilla son del PRI, hace la diferencia que un 50 por ciento sea de oposición”.

Continúa explicando la tesis de Castañeda, quien afirma que el dinero no le va alcanzar al PRI para comprar votos. Ya que tanto gobernadores priístas, operadores y caciques aseguran la derrota de su partido. Ejemplifica, “si una entidad aporta mil pesos, en el traslado de ese dinero alguien se quedará con 500 porque no creen que gane el PRI y por lo menos quieren obtener una ganancia, al llegar a la Ciudad de México de los otros 500 pesos restantes seguramente alguno tomará 300 por la misma idea y solamente aparecen 200 pesos, ahora ya no lo pueden usar en 10 votantes sino solamente en uno”.

Martín Moreno, comenta a Revolución TRESPUNTOCERO que sería sano para la democracia que el candidato ganador obtenga la victoria con una ventaja amplia ya que esto le daría legitimidad tanto a su gobierno como al proceso electoral. “Resulta más difícil el fraude, pero sí puede haber compra del voto que también equivale a un fraude, puede haber robo de urnas que es fraude, éste puede surgir de distintas maneras como lo vimos en el Estado de México, donde Morena ganó un millón de votos y el PRI perdió un millón de votos”.

Un elemento de preocupación, señalado por Moreno, “es la falta de autoridad tanto de Instituto Nacional Electoral como del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, esos son los árbitros y un árbitro sí te puede hacer perder un partido. Un árbitro sí puede hacerse cargo de que pierdas la elección”.

En 1/Julio/2018: Cambio radical o dictadura perfecta, Martín Moreno recurre a expertos como José Antonio Crespo, quien señala que tanto en el INE como en el Tribunal hay bancadas del PRI. 

En el Instituto cuatro de 11 son del PRI y en el Tribunal la mayoría es del PRI “y eso sí preocupa porque es ahí donde van a calificar la elección, y a eso también se le puede llamar fraude”, señala Moreno. 

Sobre el tema de las encuestas, asegura que en la elección del 2012 las encuestas fallaron en su mayoría (de acuerdo a la investigación realizada para Cambio radical o dictadura perfecta), citando que, Buendía y Laredo informaron que Peña Nieto ganaría por 33 puntos a López Obrador, “ese es un juego muy perverso porque es un mensaje al electorado diciéndole: ‘ya para qué votas, está decidida la elección’, cuando en realidad ganó por 7.5%”

En el caso de Gea-Isa, le dio 20 puntos a Peña Nieto, en tanto BGC-Excélsior dijo que Peña Nieto ganaría por 16 puntos; Parametría 15 puntos, Mitofsky informó que Peña Nieto ganaba por 14 puntos.

“Todas muy uniformadas. Dicen los encuestadores que el voto es muy caprichoso, que la gente que hoy decide una cosa estando en la urna puede votar de otra manera, tienen razón parcialmente pero para eso hay un margen de error. Decir que la gente cambia de opinión es una salida irresponsable y comodina. En el caso de Reforma dijo que El Bronco ganaría por 49% y lo hizo con un 51% de la votación, el mismo medio dijo en 2012 que Peña ganaría por 3 puntos.

“Covarrubias dijo que Peña Nieto ganaría por 10 puntos y estuvo dentro del margen, pero hablar de 33 puntos de diferencia es una canallada brutal. Con esto no señalo que ahora las encuestas estén equivocadas, no en cuanto al manejo del segundo lugar. Cualquier encuestadora que diga que va ganando Meade o Anaya no se le puede creer. Los encuestadores no son tontos pero conforme pase el tiempo van a posicionar a Meade en el segundo lugar, ese va ser el juego, posicionarlo a cuatro o cinco puntos de distancia de Andrés Manuel”.

Ya que, señala Martín Moreno, de haber un resultado ‘oscuro’ en la elección, las encuestadoras podrán justificar que para marzo-junio se cerraron los resultados. Por ello en su libro el periodista realizar un ejercicio de análisis e investigación sobre cuáles son las encuestas no confiables, no basado en su opinión sino en los números. “No se puede confiar en una encuestadora que hace seis años dijo que Peña ganaría por 33 puntos, no se vale engañar a la gente. Cabe señalar que la mayoría de las encuestas están a favor del gobierno porque paga muy bien”.

En un análisis de los candidatos, el periodista comenta que a López Obrador se le debe reconocer su persistencia, “es el líder político más importante de los últimos 20 años por encima de los presidentes en turno sin duda alguna, porque ha sabido interpretar muy bien el descontento social.

“A veces en las ciudades no nos damos cuenta de lo que está sucediendo en la sierra, en el campo, en los municipios pobres, ese es otro México, un México que no conoce José Antonio Meade, ni Ricardo Anaya y tampoco Margarita Zavala, pero López Obrador sí lo conoce”.

De Andrés Manuel, también señala que es un personaje con muchos claros oscuros, indica que difiere del tipo de soluciones que le quiere dar a ciertos rubros como el campo; “el campesino quiere una unidad productiva y se debe competir de otra manera, y él tiene una idea un tanto anacrónica”.

Por otro lado, menciona el tema del aeropuerto. Califica como ‘una jugada muy astuta’, el posicionamiento de Obrador porque, comenta, introdujo la duda de quiénes van a ser los beneficiados del NAICM. 

“Obrador nunca ha dicho que no al NAICM, ha dicho que no a este aeropuerto, donde están los contratos que favorecen al cuñado de Salinas, a los Hank, al grupo Atlacomulco. Ese es el proyecto del sexenio de Peña Nieto y ya hay dudas y es muy fácil creerlo porque éste ha sido un gobierno que se ha manejado bajo mucha corrupción. A nadie le sorprendería que fuera un negocio del grupo Atlacomulco por la forma en que se maneja OHL, Grupo HIGA y otros más”.

En tanto, considera que Andrés Manuel va a ganar. Si a mediados de junio se mantiene en la encuesta de Reforma o encuestas promedio con 15 puntos por encima del segundo lugar ya no debería salir más, señala. “Actos en su casa de campaña porque son capaces de cualquier cosa al costo que sea”.

El periodista no descarta la posibilidad de un acto violento en contra del candidato puntero, “conociendo a los políticos mexiquenses, que no solamente son la parte más corrupta sino también la más oscura y antidemocrática dentro del propio PRI, además se debe recordar que Peña se está jugando la libertad”.

A Ricardo Anaya, el también autor de El Derrumbe (Aguilar, 2016), lo presenta como una apuesta que el propio gobierno creó, por lo tanto era su aliado, pero, añade, la soberbia lo convirtió en opositor, uno que incluso ahora tiene algunas posturas más radicales que López Obrador. 

Y aunque señala que de Anaya se conoce poco, menciona que se saben tres cosas: Es muy bueno para ganar batallas, es un personaje que no se puede descartar. Sabe cuándo atacar y cómo atacar y en política es fundamental, además está haciéndose de un nombre, porque si no llega en 2018, puede hacerlo en el 2024, explica Moreno.

En el caso de José Antonio Meade, es descrito por el periodista como un candidato opaco que todo lo hecho como abanderado del PRI, solamente le ha alcanzado para ser identificado como el candidato del ‘yo mero’ y a quien sí se le puede señalar como representante del gobierno más corrupto de la historia. Peña Nieto le apostó, comenta, porque pensó que iba a conjuntar el voto del PRIAN.

“Lo que no calculó el gobierno de Peña fue que con Anaya estaban 11 de los 12 gobernadores panistas, y pese a ser un aliado que daba discursos en favor de la Reforma energética le fallaron en las elecciones de Coahuila, se sintió burlado y todavía así lo minimizaron en Los Pinos. Lo hicieron a un lado. No midieron que si algo ha hecho es ganarle a Madero, Calderón, Margarita, Moreno Valle, Mancera, si algo hace bien Anaya que ganar los rounds definitivos.

“Después hubo un mal cálculo en Los Pinos, y filtraron documentos a El Universal en contra de Anaya; si vas a dar un golpe debes noquear tu enemigo. Lo del lavado de dinero ya se acabó, le pegó y medio lo dobló pero el panista sigue siendo opción, ya que tiene entre 20 y 22%, en una elección donde el 25% está indeciso. Esa fue una pésima apuesta del gobierno. Ahora no solamente se tiene que cuidar de Andrés Manuel, sino que también de Anaya”.

Entre los políticos y analistas de opinión se ha calificado la pelea entre el PRI y el PAN como una simulación, sin embargo Martín Moreno difiere, ya que argumenta, ambos bandos han llegado a denunciarse ante la OEA.

Al retomar la figura de Meade, señala que hay una diferencia entre el funcionario y el candidato. Moreno hace referencia al abrazo que el candidato del PRI dio a Romero Deschamps, lo cual, declara, demostró que era más de lo mismo, “es como si hubiera sido Eruviel u Osorio Chong”.

Como funcionario, indica que fue un error que Peña Nieto lo sacara de la Secretaria de Hacienda, ya que durante el sexenio de Calderón enfrentó la crisis inmobiliaria de Estados Unidos, “una crisis brutal que hoy todavía tiene dobladas a economías como España y Grecia. En el cierre de 2012 entregaron la economía (de acuerdo al Inegi) con un crecimiento del 3.9 % pero nos pudo haber ido mucho peor. Llegó Peña Nieto y Videgaray y durante su primer año de gobierno la economía se cayó a 1.1%”.

Martín Moreno vuelve a analizar a Meade como candidato y señala que cuando dice a los priístas ‘háganme suyo’ y que hay que agradecerle muchas cosas al PRI, ya no se puede ver como un candidato ciudadano porque, incluso, parece que eres más priísta que Eruviel Ávila y Osorio Chong.

A José Antonio Meade le faltó valentía, de acuerdo con Moreno, ya que al aceptar la candidatura del PRI debió imponer dos condiciones: Hacerse cargo de sus discursos y de su campaña. Peña Nieto hubiera aceptado porque no tenía otra opción que pudiera ganar.

“Meade fue cobarde. Antes de decirles a los del PRI ‘hágame suyo’, tuvo que haber dicho ‘no soy priista, soy un mexicano que va a castigar a los corruptos de este sexenio’, a lo mejor no hubiera ganado con eso pero sí se le hubiera creído que era un candidato externo. Ahora si pierde no solamente estará desgastado, sino cuestionado. Está pagando su cobardía y se suma que tiene al partido dividido porque la mayoría no está con él.

“Líderes importantes del priismo y los gobernadores no están contentos, el propio Osorio Chong y gente como Beltrones no lo están y por eso muchos priistas prefieren votar por López Obrador o por Anaya que por Meade”, señala.

En tanto, comenta, a Morena le va ir muy bien el 1 de julio y de acuerdo a sus conversaciones con especialistas electorales y las encuestas, el partido podría llegar a tener de 140 a 160 diputados, pero no va alcanzar la mayoría, indica, lo cual está bien porque un presidente debe tener contrapesos, necesariamente va tener que hacer alianzas, comenta Martín.

En cuanto a los constantes ataques que señalan que Obrador es igual que Hugo Chávez, el periodista Martín Moreno afirma, que no encuentra en el candidato de izquierda un rasgo del ex presidente venezolano; señala que AMLO es un político y se debe evaluar por lo que hace y no por lo que dice.

“Fue Jefe de Gobierno e hizo acciones como el segundo piso que tal vez no era la solución pero ayuda; preferible tenerlo a no tenerlo. Dio apoyo a los adultos mayores, y es un discurso muy barato el que usan muchos para decir que es regalar el dinero, ellos trabajaron toda su vida y llegan a estar pensionados con mil pesos quincenales, quiero saber si un diputado o un senador puede comer con mil  a la quincena”.

Menciona también que, Jorge Castañeda, “a quien se le puede acusar de todo menos de Lopezobradorista, afirma que es una aberración que digan que Andrés Manuel convertirá a México en Venezuela”.

Martín Moreno califica a Hugo Chávez como un personaje fascinante en su formación; “una historia de fábula de García Márquez”, afirma. Lo describe como un hombre que siempre estuvo en el ejército, que encabezó un golpe de Estado y estuvo a punto de morir fusilado por traidor a la patria y que se levantó de su derrota para ser presidente.

“Yo creo que de Andrés Manuel no nos debe asustar eso. México no será Venezuela. Quien trae ese discurso ya denota una profunda ignorancia de lo que es López Obrador y Chávez. Yo no le visto a Andrés Manuel un rasgo de Chávez. Andrés está formado de otra manera, eso de que va a quitar las casas, él se atreve a hacer eso y miles se levantan en armas. No lo va a hacer. Es un discurso que ya está rebasado”, puntualiza.

En 1/Julio/2018: Cambio radical o dictadura perfecta, Martín Moreno anexa un estudio realizado por un encuestador ecuatoriano, donde se presenta un panorama de cómo serán las próximas elecciones. Ahí se muestran conclusiones como: Los mexicanos quieren un cambio, probable ganador ‘Juntos haremos historia’; cambio inminente decisión pendiente. El futuro de México es Anaya o López Obrador.

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