Por: Estela Garrido
Tw: @StelaGarrido3_0
El debate acerca del matrimonio igualitario, el cual reconoce como figura constitucional la unión entre homosexuales, se aplazó en el Congreso de la Unión de Colombia hasta el 23 de abril.
Sin embargo, el 20 de abril, a tan sólo tres días de la posible aprobación de la ley, miles de parejas homosexuales han marchado a las diversas notarías de la nación sudamericana para formalizar su unión bajo al figura legal de acto solemne.
Esta disposición que ordena la Corte Constitucional, sin importar si se denomina o no matrimonio, reconoce muchos de los derechos y obligaciones del casamiento entre parejas heterosexuales para las del mismo sexo, tales como la afiliación inmediata de la pareja a sistemas de seguridad social y a los sistemas de salud, derecho a heredar, a la pensión y a las ganancias patrimoniales, es decir los recursos mancomunados que se tengan.
Aunque el avance y reconocimiento de los derechos humanos de las parejas homosexuales, como la unión legal, ha sido importante en una sociedad conservadora y gobernada por la derecha, aún hay muchos pendientes en el tema.
Incluso, el procurador general de la Nación, Alejandro Ordóñez se empeña en diferenciar el acto solemne del matrimonio, en términos legales, y en remarcar la imposibilidad notarial que existe para formalizar la institución social.
“Lo he dicho ante la Corte, que el matrimonio siempre debe entenderse entre uno y una y así lo consagra el artículo 42 de la Constitución. Otra cosa es la solemnidad que pide la Corte respecto a la unión homosexual que no es matrimonio”, aclaró Ordóñez.
Mientras las declaraciones de Ordoñez aceptan la desigualdad legal, para Marcela Sánchez, líder de Colombia Diversa aún no descarta que las parejas homosexuales tengan que acudir a la tutela, en caso de que los notarios o jueces no quieran aceptar la unión bajo el acto solemne.
“El hecho de que tengamos todos los efectos legales no significa que no haya discriminación contra las uniones homosexuales”, afirmó Sánchez. Mientras cientos de personas, junto a ella, continúan la lucha por el reconocimiento del matrimonio igualitario que aún está en la mesa del Congreso.


