Alfonso Romo, uno de los hombres más cercanos al candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, sostiene que “ya se limaron los malos entendidos con los empresarios y que “son muy poquitos” los que no lo quieren”.
Durante una entrevista con El Universal, Romo —nombrado el viernes por López Obrador como su jefe de Oficina de la Presidencia en caso de ganar la elección— adelanta que “una gran parte de los integrantes de la iniciativa privada ya les compraron la idea de que el motor de la economía en México va a ser el sector privado y de que se va a proteger la propiedad privada”, se informó.
Es “ridículo decir que habrá expropiaciones”, afirma. Asegura que el triunfo del líder de Morena es inminente y que a esta “ola ya no la para nadie”. Romo asegura que su única preocupación es no poder cumplirle a la gente con la expectativa tan grande que se ha creado. Se tiene que sentir un cambio, “aunque sea poquito”, dice.
Confió en que no habrá voto útil y dice que incluso si Ricardo Anaya y José Antonio Meade se unieran no les alcanzaría. Dijo que pudo ver una encuesta interna del PRI en la que se señala que 80% del voto duro del tricolor prefiere a López Obrador antes que a Anaya y no descarta que algunos priístas apoyen al tabasqueño. Dice que Anaya los ha insultado y “no te puedes casar con una mujer que te ha golpeado”.
Rechazó que haya un pacto entre el tabasqueño y Enrique Peña Nieto. Consideró que las declaraciones de Andrés Manuel que no le hará nada al actual Presidente es más bien “un asunto de respeto, pues para eso está el Poder Judicial”.


