“Sé que en México hubo un gran cambio”, aseguró el cardenal y secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, durante una entrevista para Notimex, al ser cuestionado sobre la relación del Vaticano con el nuevo presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador. “Sólo baste pensar que durante tantos años estuvo en el poder un solo partido y claro, después vino la alternancia, pero en estos términos creo que se da por primera vez” que un candidato gane por tan amplio margen, resaltó.
“Nosotros estamos abiertos a cualquier gobierno, la disposición de la Santa Sede es siempre de apertura y de colaboración, también con el nuevo gobierno mexicano”, declaró Pietro Parolin.
“Nosotros esperamos que esta apertura y colaboración se transforme después en hechos concretos -añadió-, que puedan encontrarse los caminos porque, a final de cuentas todos trabajamos por el mismo objetivo”. Por ello, la expectativa con respecto al nuevo gobierno es la “de poder trabajar juntos” en “sinergia”, indicó el cardenal. “Hay ámbitos en los cuales se puede colaborar”, siempre respetando las debidas distinciones, porque “la iglesia es la iglesia y el gobierno es el gobierno”.
Estas declaraciones tienen lugar luego de que la presunta pederastia solapada desató una guerra en el Vaticano del papa Francisco, principalmente con Estados Unidos. México, en la geopolítica de la religión, es un país clave para la institución católica. Un político como AMLO que se ha declarado guadalupano más de una vez podría ser una aliado, en momentos de impopularidad o polémica, informó La Política Online.
Ayer se inauguró la iniciativa “Manos del mundo en el Vaticano”, gracias a la cual artesanos del estado mexicano de Quintana Roo podrán vender sus productos en unos stands especialmente dedicados dentro de los Museos Vaticanos.
El cardenal Parolin subrayó la importancia de esta iniciativa, que llegó a su quinta edición, y la calificó de “oportuna” porque sirve para conocer la riqueza y la diversidad de México, que es un “país ejemplar” en cuando a esa cultura rica y variada. “Al mismo tiempo subraya este vínculo que existe con la Santa Sede y con la Iglesia católica, porque una de las riquezas de México es justamente su patrimonio de fe católica y de vida cristiana. No puede sino ser fecundo de buenos frutos”, finalizó, de acuerdo con la información.


