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¿Quién audita a la auditora?

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Como si se tratara de una serpiente que devora su propia cola, la corrupción en México parece no tener principio ni fin -o al menos eso pretenden quienes son los autores de la misma-. Se trata de un ente circular que se nutre de sí mismo; víctimas convirtiéndose en victimarios en un círculo vicioso condenable.

Tal parece ser el caso de Muna Dora Buchahin Abulhosn, quien hace unos meses fue despedida de la Auditoría Superior de la Federación y hoy está bajo la mirada ciudadana. Ello, luego de que se revelaran irregularidades por parte de una asociación encabezada por la ex funcionaria.

¿Quién es Muna Dora?

Muna Dora Buchahin Abulhosn fue coordinadora de Comunicación Social y estuvo al frente de la Secretaría de la Contraloría en Chiapas. Durante su gestión en dicho estado, fue señalada por recibir cargos por favoritismo y -según algunos medios locales- por contar con un inusual patrimonio inmobiliario, tanto en Tuxtla Gutiérrez como en San Cristóbal de las Casas.

Además, luego que una joven fuera asesinada en el salón de eventos “Al Jabal” -del que presuntamente era dueña- comenzó a expandirse el rumor de fungir como prestanombres del exgobernador Pablo Salazar Mendiguchía.

Meses después, fue elegida para estar a la cabeza de la Dirección General de la Auditoría Forense de la Auditoría Superior de la Federación (ASF). Posteriormente, la doctora fue despedida de su puesto; según ella misma lo denunció, esta medida habría sido completamente arbitraria, tanto así que emitió una carta reclamando el despido injustificado.

Muna en la mira

Sin embargo, recientemente salió a la luz un nuevo escándalo que podría poner a Buchahin en medio del ojo del huracán: diversos medios de comunicación la han acusado de “operar de forma irregular las organizaciones que encabeza”. La otrora denunciante de desvíos es hoy acusada de obtener ganancias millonarias a través de asociaciones civiles sin fines de lucro que preside.

Por si fuera poco, se dieron a conocer documentos donde se evidencia una declaración ante el SAT de más de 12 millones de pesos. De acuerdo a esta información, Fraud Prevention & Examination, A.C. -una asociación que la ex funcionaria encabeza- “ha registrado diversos ingresos por cursos y certificaciones que cobra en dólares” y, no obstante, el domicilio que refiere la institución -Av. Lago 1, colonia Nativitas- es una Unidad Habitacional según se puede constatar en el propio Google Maps. Así, se especula que se trata de una empresa fantasma.

Como puede apreciarse en las capturas reveladas, existen rubros que dan pie a considerar irregularidades. En espacios como “otros ingresos” aparecen más de 9 millones de pesos, mientras que las regalías, donativos a parecen en ceros.

Acusación por presunto conflicto de interés

Cabe recordar que, en junio pasado, Gerardo Lozano Dubernard, Auditor Especial de Cumplimiento Financiero de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), manifestó el inicio de una carpeta de investigación por presunto desvío de recursos humanos a esta asociación.

Lozano explicó que la separación del cargo de la ex auditora se dio por este presunto conflicto de interés y no por una cuestión injustificada como ella lo habrá denunciado:

“Durante la gestión anterior, la ASF contrató a la Asociación de Examinadores de Fraude Certificados (ACFE), que ella encabeza, para prestar servicios de capacitación […] cabe mencionar que dichos servicios también fueron brindados a otras instancias públicas”, se lee en un comunicado emitido por el funcionario.

Además, la Auditoría Superior habría conformado que Fraude Prevention & Examination, es otra organización que también proporcionaría servicios de capacitación a entidades públicas auditadas por la ASF, otra irregularidad más-

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Son muchas las preguntas que resultan de esta información. Se espera que la funcionaria aclare cuál es la naturaleza de esta organización, cuál es su relación con ella y en caso de existir un caso de corrupción, responda como es debido.

¿Quién, pues, audita a los auditores?, ¿acaso el escrutinio público está reservado sólo para algunos? No. En definitiva, cualquier atisbo de corrupción debería ser igual de examinada y punible como el resto.

Con información de: Quadratín Jalisco, Reporte Índigo y Expediente Noticias

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