Luisa Fernanda Buitrago es una joven de 16 años que hace dos años perdió al bebé que estaba esperando además de quedar postrada a una silla de ruedas debido a una infección en un tatuaje que se había hecho por 13 dólares, informó el portal 7/24.
Luisa, quien se tatuó debajo de un seno la frase “No me dejes caer jamás” se contagió de una bacteria que afectó a su médula espinal y nervio ciático; tras las cirugías para drenar y lavar su columna, la mujer perdió a su bebé debido a un aborto espontáneo.
Al día de hoy Fernanda Buitrago continua a la espera de una nueva operación que le permita recuperar la sensación en sus piernas.
Con información de: Actualidad RT


