Serenity, una niña de cuatro años regresó de su guardería con dosis de crack, que segun las investigaciones, le entregó uno de sus compañeros dentro de las instalaciones; la madre una vez examinado los pequeños “dulces” se dio cuenta que se trataba de la droga sintética.
“Las miré (las píldoras) y no era uno, sino dos frasquitos. (Pensé) está bien, claramente esto no es un caramelo”, declaró la mujer a medios locales neoyorquinos.
En la comisaría la madre afirmaba que la menor consumió una dosis de la sustancia, lo cual se confirmó tras un examen toxicológico; Yvette Joseph, directora de la guardería aseguró que alguien desechó la droga y los niños la tomaron.
“Revisamos nuestro centro a fondo y todos los niños están a salvo” señaló la responsable del preescolar.
Con información de: Grupo Fórmula.


