En sólo dos años, la impunidad -respecto a los homicidios dolosos- ha crecido un 11% y , en promedio, la impunidad pasó del 78.6 al 87.5 por ciento en promedio en todo el país, reveló un estudio de Jurimetría e Impunidad Cero.
En él, se revela que los homicidios van en aumento a medida que las sentencias condenatorias y la capacidad de respuesta del estado disminuye, evidenciando el colapso del sistema de investigación, persecución y justicia penal. La brecha que se abre entre estas dos tendencias hace que la impunidad sea cada vez mayor.
Según los datos revelados, la probabilidad de que un delito se denuncie y se esclarezca es de 1.14%; en nuestro país, solamente 10.3% de las personas dice tener “mucha confianza” en el Ministerio Público. Además, para denunciar un delito ante un ministerio público hay que esperar, en promedio, 135 minutos.
El Nuevo Sistema de Justicia Penal tiene una efectividad de 21.7% (el sistema anterior, de 9%), ya que cuenta con más opciones para dar solución a los conflictos y reducir el rezago. El Índice lo encabeza nuevamente Chihuahua, seguido por Colima, Yucatán, Guanajuato y Nuevo León. En las últimas posiciones se mantienen Puebla, Guerrero, Michoacán y el Estado de México.
Los estados que presentan los mayores índices de impunidad frente a los asesinatos son Oaxaca y Morelos, ambos con 99.4 por ciento, Guerrero con 98.2 por ciento, Chiapas con 97.1, Baja California Sur con 96.9, San Luis Potosí con 94.5 y Nayarit con 93.5. El Estado de México y Tabasco reportan un 92.8 y Baja California un 91.9 por ciento de impunidad.
“El tamaño de violencia en el País es muy seria, la expectativa de impunidad es tal que cada vez se les hace más fácil a las personas cometer actos criminales, la violencia está en espiral en México, ante el vacío institucional que existe”. Y continuó: “se puede observar que a partir de 2014 la tendencia de la incidencia en homicidios dolosos va en aumento y alcanza su punto máximo en 2017; por el contrario, a partir de ese año las sentencias condenatorias por homicidio doloso han descendido, incrementando así la brecha entre ambas tendencias, lo que se traduce en un aumento en los niveles de impunidad”.
Uno de los retos que se enfrentan como nación, revela el estudio, es hacerle frente a la impunidad y la injusticia. “Para hacer frente a este delito se debe trabajar en ambos términos del cociente de la impunidad: reducir la violencia, y mejorar la capacidad de investigación y disuasión penal del Estado”, concluye.

