“Somos necios”, señaló Gerardo Pérez Gutiérrez, quien fue testigo de la explosión de un ducto perforado clandestinamente en Tlahuelilpan, Hidalgo.
De acuerdo con sus declaraciones, el día del siniestro, las personas que se encontraban alrededor ignoraron las advertencias de los soldados para mantenerse alejados de un géiser de gasolina que luego explotó, acabando con la vida de más de setenta personas.
Pérez relató que, él y su hijo también ignoraron a los soldados el viernes. Pero a medida que se acercaba al chorro de combustible, se sintió abrumado por un presentimiento.
“Vámonos. Esto va a explotar”, le dijo a su hijo, momentos antes del incidente.
Con información de Noticias AP


