Actualmente la Secretaría de Energía (Sener) esta revisando los contratos que Pemex Transformación Industrial adjudicó de forma directa a las empresas Air Liquide México y Gazur, para el suministro de hidrógeno a las refinerías de Tula y Cadereyta por un lapso de 20 años.
Dicha investigación, se extiende a una tercera operación de Pemex TRI con la venta de la planta de hidrógeno de la refinería de Madero, Tamaulipas, cuyo contrato de suministro se adjudicó directamente a Linde Gas North America.
La titular de la Sener, Rocío Nahle señaló que para dar entrada a dichas empresas, Pemex TRI vendió sus plantas de hidrógeno, localizadas en Miguel Hidalgo en Tula de Allende, Hidalga, en Cadereyta Jiménez, Nuevo León, y la localizada en Ciudad Madero, Tamaulipas, para que las firmas privadas pudieran utilizar terrenos y el suministro de gas natural.
De acuerdo con El Universal, a estas compañías Pemex TRI les debe comprar hidrógeno con pagos mensuales de 2.7 millones de dólares: un millón 470 mil a Air Liquide México; 644.6 mil a Gazsur conformada por el consorcio Cryoinfra / Air Products and Chemicals, y 774 mil a Linde Gas North America.
Señalan que esta estrategia fue elaborada por la administración pasada, para garantizar suministro de alta confiabilidad, bajo costo, eficiencia en conversión de gas natural a hidrógeno y “reducción de paros no programados en esas dos refinerías”
El contrato con la planta de Air Products and Chemicals se firmó el 1 de septiembre de 2017, aunque la refinería de Tula pasó de tener tres paros no programados al inicio de 2018, a 14 al cierre del ejercicio.

Mientras que en Caderyta, el contrato fue firmado el 10 de julio de 2018 y aunque la mayor parte del año se mantuvo sin paros no programados, desde el mes de octubre se registraron 15 por mes.En Madero, el contrato se firmó el 12 de abril de 2018, pero a partir de ese mes, los paros se elevaron a un promedio de 11 por mes.
Cabe recordar que a esta investigación se suma el expediente abierto sobre los sobornos millonarios de Odebrecht a Pemex y a la que se hace sobre funcionarios ligados al robo de combustible.
Rocío Nahle realizó visitas a las refinerías para constatar cómo se instalaron las firmas y determinar si se incurrió en actos de corrupción en las operaciones.
Un mes atrás, la secretaria señaló que la planta de hidrógeno en Tula estaba cerrada porque “me comentaron que la vendieron antes de irse y ahora [a] los nuevos dueños tenemos que pagarle casi un millón de dólares al mes para que nos den el hidrógeno”.
De acuerdo con los contratos, los proveedores son responsables de suministrar hidrógeno a la refinería de Tula con volúmenes de hasta 81.75 millones de pies cúbicos estándar diarios y con pureza de 99.9%.
El ex director de Pemex, Carlos Treviño Medina, justificó la operación para reducir costos vía contratos con terceros.
En Cadereyta se recibirá 60 millones de pies cúbicos estándar diarios con pureza de 99.9%, en tanto que la refinería de Madero recibirá 42 millones, con pureza de 99.9%. Los tres casos por un lapso de 20 años.
CCCA.


