En seis años, durante la administración de Peña Nieto, la construcción de infraestructura registró un retroceso histórico, según el índice industrial que elabora el Inegi se redujo 22.5 por ciento, tasa sólo por debajo de la caída de 34 por ciento en el sexenio de Ernesto Zedillo: Hecho que no se había observado en 20 años.
Tan sólo en 2018, el último año de la administración de Peña, se reportó una caída de 5.9 por ciento.
Ricardo Trejo, director de la consultora Forecastim, señaló que los segmentos más afectados ueron: la infraestructura para energía y obras de urbanización y carreteras.
“Vemos que la inversión física del Gobierno destinada a Pemex y a CFE cayó considerablemente y eso afectó directamente al sector que construye ese tipo de obras. También hubo un deterioro en la inversión destinada para conservación y crecimiento de carreteras”, explicó.
Agregó que en el caso del sector energético, la reducción buscó impulsar la participación del sector privado, pero con un retiro casi inmediato de la inversión de Gobierno.
Por otro lado, destacó que en los Gobiernos panistas, a pesar de haber vivido la crisis hipotecaria de 2008, registraron un crecimiento en obras de 20 y 30 %.
Según la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), las obras de infraestructura son las que mayor peso tienen en el crecimiento del sector.
“En los dos últimos años, la industria de la construcción ha registrado una importante desaceleración, causada fundamentalmente por el mal desempeño del subsector Obras de Ingeniería Civil (obra pública)”, apunta la CMIC en su informe sobre la industria en 2018.
Con información de Reforma


