spot_img

5 de mayo: Día del orgullo mexicano en la cultura estadounidense

- Anuncio -

 

Por: Redacción /@Revolucin3_0

En Estados Unidos se conoce como “Cinco de Mayo Reception” y en México con la austeridad de “Batalla del cinco de mayo”. Ambas conmemoran un día de la historia mexicana, emblema de la lucha contra la invasión francesa y la hazaña de un general, que contra todo pronóstico, ganó una batalla que retrasó la inminencia de la imposición del Segundo Imperio Mexicano.

En EE.UU. se acompaña el nombre con la palabra recepción porque la fiesta se celebra en la casa presidencial, la Casa Blanca, y se asume como un triunfo propio: una ganancia americana. En México se califica a la fecha con batalla porque se conmemora, año tras año, con un simulacro de lo sucedido en el estado de puebla.

En EE.UU el presidente da un discurso en el que intercala palabras en español como hola y fiesta, y, en el 2012, le sirvió a Obama para anclar históricamente la cooperación militar entre ambos países “Estados Unidos ayudó a la expulsión francesa y desde entonces se ha tejido una historia de ayuda mutua”.

Barack y Michelle Obama   se visten de gala para celebrar un “orgullo del patrimonio y contribución a la vida americana” mientras los sucesivos presidentes mexicanos se sientan a contemplar, desde un palco, la representación ficticia de lo que se intuye fue la hazaña de Ignacio Zaragoza y su ejército.

El embajador mexicano en Estados Unidos es invitado a la Casa Blanca para festejar a los inmigrantes  mexico-estadounidenses, como un aval de que un sexto de la población de EE.UU. es reconocida en la diversidad del vecino del norte “Son nuestra familia, nuestros amigos” dijo Obama el cinco de mayo de 2012.

Tenía todas las posibilidades en contra. Ignacio Zaragoza sabía que se enfrentaba a un ejército que lo superaba en fama y numéricamente. El enfrentamiento se dio en el estado mexicano de Puebla el 5 de mayo de 1862 y el resultado, por nadie esperado –aunque sí deseado-, sorprendió al país: el ejército mexicano ganó la batalla.

El resultado imprevisto por imperioso –México era invadido, por segunda vez, por Francia- e improbable, se convirtió en un hecho histórico para rememorar en México como un simulacro aislado en el estado protagónico de ese episodio y en Estados Unidos como una celebración desde su capital y a través de su presidente.

- Anuncio -spot_img

MÁS RECIENTE

NO DEJES DE LEER