Enrique Legorreta /@enriquelego3_0
(8 DE MAYO, 2013) La mañana del 7 de Mayo será recordada por los habitantes de San Pedro Xalostoc, Ecatepec, Estado de México. Una pipa de gas de doble remolque chocó a la altura del kilómetro 14 de la autopista México-Pachuca, lo que originó una explosión que dejó 22 muertos y varios heridos hasta el momento, reportados graves, además de daños a las viviendas que rodean la autopista.
La mayoría de las personas que sufrieron quemaduras por la explosión fue repartida a los servicios de salud en el Distrito Federal y en el Estado de México, una gran parte de ellos están internados en el hospital Magdalena de las Salinas, de la capital del país, donde también se encuentra intervenido en estado de gravedad el chofer de la pipa de la empresa Termogas, Juan Omar Díaz Olivares, quien tiene 60 por ciento de quemaduras en su cuerpo y se reportó que son de tercer grado.
Las autoridades de la Procuraduría de Justicia del Estado de México señalan que están a la espera de que se recupere el chofer para poder tomar su declaración, mientras es resguardado por la policía pues permanece en calidad de detenido.
La familia Garrido Hernández, una de tantas que sufre la pérdida de sus seres queridos, llora la muerte de dos de los 5 miembros que la conformaban. La explosión acabó con una buena parte de su casa.
Israel Garrido, de 38 años, y su hijo Martín Adrián Garrido Hernández de 10 años, fallecieron en el hospital tras reportarse gravemente heridos por las quemaduras que sufrieron.
La madre, Adriana Hernández Enríquez, y sus otras hijas, Wendy Paola, de 15 años y Andrea Montserrat Hernández, de un año y nueve meses, son los otros familiares que permanecen graves en Magdalena de la Salinas, así lo señaló su familiar, Omar Enríquez Pérez, quien destaca que “La niña de un año será atendida en Texas gracias a la intervención de la fundación “Michou y Mao” que se hará cargo de toda la atención medica hasta que ella esté estable y pueda regresar a su casa”.
Wendy Paola fue intervenida quirúrgicamente para realizarle una cesárea, ya que ella se encontraba embarazada y su bebe actualmente está en situación delicada ya que el embarazo de la joven de 15 años era de alto riesgo.
El gobierno del Estado de México señaló que facilitarían la ayuda posible sin escatimar recursos, mientras que su titular, Eruviel Ávila, daba instrucciones desde el extranjero, ya que se encontraba de visita en el Vaticano mientras sucedía la explosión.
La familia de Adriana Hernández se mantiene al pie del hospital para poder atender lo que surja en torno a sus familiares hospitalizadas, mientras que en las horas anteriores velaron los cuerpos de sus dos difuntos.
Nicolás Lemus, otro familiar de los Hernández, señala que deberían ser más los muertos, “Deben de ser más las personas que murieron, tan sólo en la casa de a lado 11 personas murieron, y yo creo que pudieron ser más”, destaca.
Tras la tragedia, Nicolás comenta que la ayuda del gobierno del estado ha sido lenta, pero confían en que ellos puedan resolver el problema, “Y así quieren ser presidentes del país”, comentó.
Este miércoles se realizará una reunión entre autoridades de los tres niveles de gobierno para que se lleve a cabo una evaluación de la situación en la que se encuentra el lugar del incidente.


