Estela Garrido / @StelaGarrido3_0
El cínico manejo mediático que enmascaró la visita de Enrique Peña Nieto a la Universidad Iberoamericana (Ibero) el 11 de mayo de 2012 como todo un éxito, así como las declaraciones de Pedro Joaquín Coldwell, quien tachó a los manifestantes como “acarreados”, surgió el primer grupo de organización estudiantil bajo el nombre Unión Universitaria, el cual, agrupaba estudiantes del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), Ibero, y Anáhuac.
Unión Universitaria decidió convocar a una cadena humana, bajo la premisa de la defensa ante los ataques del Partido Revolucionario Institucional (PRI), con la consigna: “Enrique Peña Nieto, los jóvenes tenemos voz propia y no aceptamos las mentiras”.
La convocatoria estaba lista, y comenzó a circular en las redes sociales. Sin embargo, hacía falta una imagen que los identificara y agrupara en torno a la simbólica cadena humana, que mas allá de los sucesos inmediatos anteriores, representaba la unión estudiantil que se manifestaba en contra de la imposición de Enrique Peña Nieto.
Alejandra Alanís, estudiante en ese entonces de la carrera de Ciencias de la Comunicación, fue la encargada de plasmar visualmente lo que se convertiría en el primer póster del movimiento #YoSoy132. Originalmente, este cartel utilizó los colores representativos de las cuatro primeras universidades que conformaron la Union Universitaria convocando a más estudiantes a unirse.
Al paso de los días, al primer póster se fueron añadiendo los colores y logos de mas universidades públicas y privadas que se unían en las convocatorias de las redes y que el 18 de mayo marcharon a la voz de “No más mentiras” “No somos uno no somos 100, prensa vendida, cuentanos bien” y “Yo soy 132”.



