En un golpe a las estructuras financieras del crimen organizado, elementos del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional desmantelaron un centro de acopio de precursores químicos en el poblado de Bernardo, municipio de Los Reyes.
El decomiso, que asesta una pérdida de 90 millones de pesos a la delincuencia, frena de tajo la producción masiva de metanfetamina en la región serrana.
Durante el despliegue operativo en esta zona de conflicto, las fuerzas federales aseguraron un total de 1,500 litros y 3,250 kilogramos de diversas sustancias químicas altamente tóxicas, además de un vehículo blindado o utilizado para el trasiego.
Este hallazgo evidencia la persistente infraestructura que los cárteles de la droga mantienen en el estado, desafiando abiertamente la estrategia de seguridad del gobierno de la República.
El operativo en Michoacán forma parte de una jornada de intensa actividad de las fuerzas federales en distintos puntos del territorio nacional, donde la impunidad parece perder terreno frente a la acción coordinada de la Secretaría de Marina (Semar), la Fiscalía General de la República (FGR) y las corporaciones locales.
Cateos en SLP, Hidalgo, Morelos y BC
En paralelo, personal de la FGR y Pemex cateó cuatro centros de procesamiento ilícito de combustible en San Luis Potosí, Hidalgo y Morelos, logrando el aseguramiento de tanques de almacenamiento y material especializado.
En Tijuana, un megaoperativo en las colonias Real del Mar y Rincón de Otay derivó en la captura de un sujeto que contaba con órdenes de aprehensión por fraude procesal, asociación delictuosa y coalición de servidores públicos.
Asimismo, en el aeropuerto local, un binomio canino de la Guardia Nacional interceptó 5.5 kilos de clorhidrato de fentanilo ocultos en una caja de mensajería procedente de Querétaro.
En Ciudad Juárez, labores de inteligencia de la FGR y la SSPC permitieron el cateo de dos inmuebles y la detención de tres integrantes de una peligrosa célula dedicada al secuestro y la extorsión.
En Ciudad del Carmen, Campeche, patrullajes de seguridad estatal y federal lograron el decomiso de tres armas largas, 159 cartuchos y dos vehículos. En Matamoros, Tamaulipas, se detuvo a cuatro sujetos armados, mientras que en caminos de terracería de San Luis Potosí se incautaron 90 kilos de marihuana abandonados.
La acumulación de estos decomisos y capturas en menos de 48 horas pone de manifiesto que, a pesar de los esfuerzos institucionales, el control territorial del crimen organizado sigue obligando al Estado a militarizar de facto las labores de contención en las regiones más vulnerables del país.









