Valentina Pérez Botero /@vpbotero3_0
( 17 de mayo, 2013).- El roce de los labios, el intercambio de saliva y dos lenguas en acción, no fue lo que llamó la atención de media docena de policías. Lo que alertó las alarmas de seguridad no fue el qué -un beso- sino entre quienes; cada par de labios, cada lengua, la saliva, pertenecían a dos mujeres.
No la vería en mucho tiempo. La sensación de incertidumbre, de no saber cuándo la volvería a besar, hizo que los momentos previos a que partiera hacia Jalapa aprovechara la certeza de tenerla cerca. Fue un beso apasionado a las seis y media de la tarde lo que atrajo a más de seis policías.
Estaban sentadas afuera del baño de la Terminal de Autobuses de Pasajeros de Oriente (TAPO) de la Ciudad de México cuando un grupo de policías la rodeó. Selene se paró, si pasaba algo, las cámaras de seguridad no las verían.
Los policías balbuceaban una falta grave “¿Cuál?”, preguntaban con insistencia mientras las fuerzas de seguridad las custodiaban hacia abajo de unas escaleras, “¿Cuál?”, seguían sin responder. No dejaban ver sus placas ni se identificaban, “¿Por qué?”, tampoco respondieron, hablaron de una señora con dos hijos que se había sentido amenazada por un acto de masturbación pública. La señora nunca se presentó.
Selene insistió “No nos pueden llevar si no hay una acusación tangible. Es discriminación, nosotros sólo nos estábamos besando”. Los agentes superaban cuatro veces en número a la pareja, llegó un Consejero Ciudadano que insistía sobre tener las pruebas en video, pero sólo el Ministerio Público podía acceder a ellas. Ni Selene, de 26 años, ni su pareja Saraí, las supuestas perpetuadoras de la masturbación mutua, podían verlo.
Selene, activista desde los 21 años, llamó a sus compañeras del Grupo Lésbico Universitario (GLU) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) para narrarles la situación. Los policías escucharon la combinación de feminista y activismo y después de casi una hora de retenerlas les dijeron, sin aparente cambio, que su situación estaba arreglada.
En la parte institucional, la denuncia por discriminación se encuentra consignada en el expediente 13-3171 de la Comisión Nacional de Derechos Humanos del DF (CNDHDF). Como reacción social, grupos LGBTI, que aprovechan que este viernes se celebra el Día Internacional Contra la Transfobia, organizaron el #BesatónContraLaLesbofobia en la TAPO a las 17:30hrs donde, en un acto de protesta amoroso, inundaran de besos diversos la terminal.
Saraí alcanzó a tomar el bus de regreso a casa, pero antes de irse, como despedida, tuvo miedo de besar a Selene, y dice ella “¿A cuántas personas el miedo se les queda? ¿Cuál es la gravedad de besar a quien quiero?¿Cuántas personas que no saben sus derechos se dejan pisotear por la fobia social hacia la diversidad?”.


